La Diputación Provincial de Huesca mantiene esta temporada la que considera “una de las iniciativas educativas y de dinamización territorial más consolidadas: la campaña de esquí escolar 2026, que permite que dos mil quinientos diecinueve niños y jóvenes de centros educativos de toda la provincia disfruten de la nieve y aprendan a practicar un deporte estrechamente ligado a nuestro Pirineo”.
Es lo que subraya el presidente de la Diputación de Huesca, Isaac Claver, el cual señala que “el objetivo de este plan es fomentar el esquí escolar, facilitando a las familias el aprendizaje de un deporte fundamental en nuestra provincia; se trata de una iniciativa que se convierte en inversión con impacto educativo y territorial”.
La citada institución provincial refuerza el programa con “un incremento del presupuesto del diez por ciento, con lo que alcanza los trescientos veinticinco mil euros, destinados a apoyar a las diez comarcas altoaragonesas, que vuelven a adherirse a la campaña en dos modalidades: con pernocta y sin pernocta”.
Isaac Claver incide en que “éste es un programa que va más allá de la práctica deportiva, dado que es una apuesta estratégica: por un lado, promovemos una experiencia educativa para los chavales en un entorno único como son nuestras montañas y, por otro, con cada semana blanca generamos actividad, empleo y vida en las estaciones y en sus respectivos valles”.
Y añade: “Queremos que las generaciones del futuro conozcan los Pirineos, lo disfruten y se sientan parte de él”.
Las denominadas semanas blancas se dirigen a alumnado desde cuarto de Primaria hasta los dieciocho años. Cada turno tiene una duración de cinco días, siempre de lunes a viernes, consecutivos o no según la modalidad. En todos los casos, se garantiza formación específica, ya que el programa debe incluir cursillos con una duración mínima de quince horas.
La campaña se articula a través de las comarcas y “contempla una amplia cobertura de gastos subvencionables; entre ellos, el transporte a pistas, alojamiento en media pensión (cuando corresponde), comida en pistas, forfait, cursillo de esquí, alquiler de material, seguro de accidentes en pistas y responsabilidad civil, así como monitores y acompañantes obligatorios para escolares con necesidades educativas especiales”.
Con esta fórmula, la Diputación busca que “la experiencia sea accesible, segura y organizada, reforzando además la inclusión en el ámbito deportivo y educativo”.
La campaña de esquí escolar 2026 estará activa hasta el próximo 10 de abril. Ya esta semana, en el marco de la programación comarcal, treinta y seis escolares del IES Sierra de San Quílez, de Binéfar (La Litera), participan en actividades en la estación de Cerler.
El calendario continúa en las próximas semanas con nuevas expediciones: del 23 al 27 de febrero, también en Cerler, se desplazarán escolares de los colegios de Peñalba y Bujaraloz.
En la primera semana de marzo está prevista la visita a Panticosa del alumnado del CEIP Santa Ana, de Fraga, y en la segunda semana de marzo viajarán a Astún niños y niñas del CEIP La Laguna, de Sariñena, además de escolares del CRA Monegros Norte, de Lanaja, y del CRA Monegros Hoya, de Lalueza, entre otros.
Con más de dos mil quinientos participantes y presencia en todo el territorio, la campaña vuelve a situarse como “una herramienta que combina educación, deporte y apoyo a la economía de montaña, reforzando el vínculo de la infancia y la juventud con los Pirineos y sus estaciones de esquí alpino”.
Otras noticias
La Diputación de Huesca concede el Félix de Azara 2026 a los regantes de la provincia “por su contribución al medio ambiente y al desarrollo sostenible”
El pleno de la Diputación de Huesca ha aprobado por unanimidad conceder el XXVIII Galardón Félix de Azara a los regantes de toda la provincia. Esta institución, con su máximo reconocimiento, quiere “valorar el trabajo de este colectivo, representado por Riegos del Alto Aragón y por el Canal de Aragón y Cataluña, a favor del medio ambiente y el desarrollo sostenible”. Argumenta que “esos dos sistemas no sólo riegan campos, sino que estructuran el territorio, hacen posible la vida en amplias zonas rurales y contribuyen a mantener un equilibrio entre actividad humana y medio natural”.
Al hilo de la concesión de este Galardón Félix de Azara, la Diputación Provincial de Huesca hace público el siguiente comunicado:
“Las grandes infraestructuras hidráulicas no han servido solamente para crear regadíos. La construcción de grandes canales y embalses ha llevado agua a rincones donde antes no la había. Gracias a estos sistemas, muchas poblaciones y miles de personas de nuestra provincia se aseguran el abastecimiento de agua potable incluso en tiempos de sequía.
Más allá del agua de boca, la red hidráulica ha transformado por completo la agricultura, convirtiendo tierras áridas en espacios fértiles y productivos. Hoy, este modelo sostiene miles de explotaciones agrarias y da soporte a una actividad económica que fija población, vertebra el territorio y contribuye a evitar el abandono y la degradación del medio rural.
Además, los regantes han apostado de forma clara por las nuevas tecnologías para la gestión del agua, desarrollando proyectos de digitalización, sistemas de telemando remoto, automatización de captaciones, sustitución de compuertas manuales por motorizadas, uso de energías renovables,… Una transformación tecnológica que tiene un fin ambiental directo: usar mejor el agua y mejorar la capacidad de respuesta del sistema.
Por todos estos motivos, la Diputación quiere reconocer a quienes, generación tras generación, han hecho posible todo esto: los regantes de nuestra provincia, que han sido y siguen siendo pieza fundamental en el desarrollo de nuestra tierra.
Premiar a los regantes es también reconocer una forma de entender el medio rural. Una forma basada en cuidar el agua, hacerla productiva sin despilfarro, compartirla entre territorios, tecnificar su gestión y convertir ese esfuerzo en prosperidad, empleo y cohesión territorial. Esa combinación entre naturaleza, trabajo humano e innovación conecta a la perfección con el espíritu de un galardón ambiental como el Félix de Azara”.













