Es la previsión que realiza la Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada (AEFA). Dice que “la cosecha de alfalfa de esta temporada podría situarse cerca de 1,15 millones de toneladas, es decir, unas trescientas mil menos que en la campaña anterior; las primeras estimaciones indican que la producción en la temporada 2022-2023 va a disminuir un veinticinco por ciento”. AEFA señala que “la superficie que se ha destinado a la deshidratación ha sufrido una fuerte bajada en el global de España (cerca de un veinte por ciento); a esta situación se le ha sumado la sequía, que está afectando a la mayoría de comunidades autónomas donde se producen forrajes, y la aparición de plagas de gusano en el cuarto corte de la alfalfa”. La citada asociación añade que “la campaña ya la comenzamos con la idea de una bajada de producción debido a la disminución de superficie cultivada; desgraciadamente este año todos los factores que pueden influir negativamente en el cultivo se están dando, como son la dificultad para regar los últimos cortes en algunas zonas productoras, la sequía en los forrajes de secano y también la aparición de plaga de gusano en el cuarto corte”. Del total de los forrajes procesados en España en lo que va de campaña, el ochenta por ciento correspondería a alfalfa deshidratada (tanto en formato bala como en granulado), el trece por ciento a otros forrajes (festuca, ray Grass y vezas) y el 6,4 por ciento a la avena forrajera.
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XIII Congreso Mundial del Jamón: “La innovación y la sostenibilidad deben marcar la hoja de ruta de este sector para seguir siendo competitivos”
El XIII Congreso Mundial del Jamón se celebra en Granada de martes a jueves (días 28, 29 y 30 de abril de 2026). En la primera jornada de esta cita se incidió en la importancia de que “la innovación y la sostenibilidad marquen la hoja de ruta de este sector para asegurar que continúa siendo competitivo en los mercados exteriores”.
El profesor Carlos Buxadé analizó el papel del sector porcino en el actual tablero geopolítico y alertó de que, “a pesar de preverse un crecimiento de la demanda de carne del cincuenta por ciento para 2050, debe acometerse una reestructuración inmediata, basada en la digitalización y en la reducción de emisiones”.
Julio Tapiador, del Instituto Internacional del Jamón (Interham), y Davide Calderone, de la Asociación Industrial de Carne y Embutidos de Italia (Assica), abordaron el impacto de la fiebre porcina africana, señalando que “en países como Italia ha provocado pérdidas de hasta veinte millones de euros al mes en exportaciones”. Se incidió en “la necesidad de reforzar el reconocimiento internacional de la seguridad de los productos curados”.
Pere Gou, del IRTA de Cataluña, centró su intervención en “la transformación del proceso de secado del jamón mediante inteligencia artificial, una tecnología que permite optimizar en tiempo real variables como la temperatura o la humedad, mejorar la calidad del producto y avanzar hacia modelos de producción más eficientes y sostenibles”.













