La industria española de alimentación y bebidas participa en sendas ferias sectoriales que tienen lugar en Alemania y Japón. Lo hace bajo la coordinación de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB). Un total de veintinueve compañías están presentes estos días en el salón BIOFACH de Nuremberg, enfocado al producto orgánico, y en la Supermarket Trade Show de Tokio, la feria dedicada al suministro a supermercados. BIOFACH tiene lugar del 13 al 16 de febrero y Supermarket Trade Show del 14 al 16 de febrero. FIAB señala que “las exportaciones del sector en el periodo enero-noviembre de 2023 superaron los cuarenta y seis mil millones de euros, lo que supuso un aumento del valor de algo más del cuatro por ciento con respecto al mismo periodo del año anterior; este crecimiento no se corresponde, sin embargo, a un aumento en el volumen exportado”. Por ello, FIAB sitúa como un reto “aumentar la capacidad de promoción exterior y potenciar el desarrollo de nuevas relaciones comerciales; ello como respuesta ante un periodo internacional de gran incertidumbre e inestabilidad”. El sector de alimentación y bebidas español se mantiene como la cuarta economía exportadora de los países de la Unión Europea y dentro de los diez primeros puestos a nivel mundial.
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ASAJA hace un llamamiento al campo español para que secunde la convocatoria del COGA-COGECA y se movilice en Estrasburgo el 19 de mayo de 2026. Exige a la Comisión Europea “un plan de fertilizantes que esté a la altura de la actual crisis que se vive en esta materia”. Su mensaje es el siguiente: “El campo europeo no puede descarbonizarse a base de desindustrializarse”. ASAJA recuerda que “la urea ha subido más de un cuarenta por ciento en pocos meses” y que “el gasóleo agrícola ha hecho lo propio hasta en un cien por cien”. Indica que “el campo no puede seguir soportando el coste de políticas diseñadas sin medir su impacto real sobre quienes producen los alimentos”. Argumenta que “el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono va a suponer un coste directo de ochocientos veinte millones de euros en 2026, acumulando un impacto en siete años que podría superar los treinta y nueve mil millones de euros”.











