Se ha celebrado la vigésimo segunda edición del Festival Vino Somontano. La Denominación de Origen Somontano califica su desarrollo como “memorable”. Da los siguientes argumentos: “Treinta y dos mil asistentes a la Muestra Gastronómica, casi setenta mil tapas y más de sesenta mil copas de vino servidas allí, más de dos mil trescientas personas han llenado los espectáculos, todas las plazas completas y con lista de espera en las catas del Festival Vino Somontano y alto grado de satisfacción de todos quienes han disfrutado del certamen llegados de toda España y países europeos”.
BALANCE DE LA MUESTRA GASTRONÓMICA
“La Muestra Gastronómica, como estrella del Festival, sigue atrayendo a miles y miles de personas. Treinta y dos mil han sido las que han disfrutado de las más de cien tapas elaboradas por los veintitrés restaurantes y establecimientos participantes este año.
Especialmente destacable es el incremento de la oferta de tapas especiales y también de su consumo que supone la mitad de las casi setenta mil servidas durante las cuatro noches del festival. Este hecho respalda la condición de la muestra como estandarte de la calidad de la gastronomía de la provincia de Huesca.
En cuanto a los vinos, esencia y motor del certamen, más de sesenta mil copas de una amplia carta de blancos, rosados y tintos Somontano han mostrado la personalidad, versatilidad y frescura tan representativa de los vinos nacidos a los pies del Pirineo de Huesca”.
BALANCE DE LOS ESPECTÁCULOS Y LAS CATAS
“Junto a la Muestra, las más de dos mil trescientas personas que han disfrutado de los espectáculos en el Centro de Congresos de Barbastro y las catas en la sede de la Denominación de Origen, con las plazas cubiertas y con lista de espera, completan y enriquecen la oferta de la Muestra y reflejan que el Festival Vino Somontano sigue siendo una de las citas enoturísticas más originales, relevantes y longevas de nuestro país”.
Otras noticias
El colectivo veterinario alerta sobre el burnout o síndrome de desgaste profesional; señala que “es un problema colectivo” y que “debe actuarse ya sobre él”
El Colegio de Veterinarios de Huesca acogió días atrás una jornada informativa titulada “Cuando la vocación pesa: el coste emocional de la profesión veterinaria”. Este colectivo puso así sobre la mesa el burnout o síndrome de desgaste profesional, “un problema colectivo que es urgente visibilizar, medir y actuar sobre él”. Es el mensaje que se lanzó en una sesión que fue impartida por Lorena Millán, doctora en Veterinaria y graduada en Psicología Clínica, y presentada por Fernando Carrera, presidente del Colegio de Veterinarios.
En la jornada se apuntó que “el burnout o síndrome de desgaste profesional se define como un estado de agotamiento físico, emocional y mental derivado del estrés laboral crónico; en la profesión veterinaria se ha convertido en un fenómeno de enorme relevancia por su frecuencia y por sus consecuencias”. Se dijo que “es cada vez más un problema colectivo que afecta a todos los que ejercen la profesión veterinaria, repercutiendo en la sostenibilidad de las clínicas y empresas, y en la calidad de la atención que reciben los animales”.
Se habló de tres estudios realizados al respecto, los cuales inciden en que “el burnout veterinario no puede entenderse como una fragilidad individual ni como un problema aislado, sino que es la expresión de un modelo profesional sometido a una elevada presión emocional, organizativa, burocrática y social, por lo que visibilizarlo, medirlo y actuar sobre ello es ya una necesidad urgente”.















