Agroseguro ha celebrado esta semana una jornada institucional para presentar las principales cifras del seguro agrario relativas a 2025. La citada entidad publica al respecto el informe siguiente:
“Las primas alcanzaron los mil veintinueve millones de euros, casi un uno por ciento por encima del año anterior, lo que hace que el seguro agrario acumule siete años consecutivos de crecimiento y que haya cerrado los tres últimos ejercicios por encima de los mil millones de euros.
El incremento en la contratación del pasado ejercicio se registró en todas sus magnitudes, pues también creció el número de pólizas y, sobre todo, la superficie, la producción y el capital asegurado, que cerró con más de diecinueve mil trecientos millones de euros, una cifra un seis por ciento superior a la del año anterior.
La siniestralidad, por su parte, cerró en algo más de ochocientos millones de euros, un quince por ciento más que en 2024. Se trata de la segunda cifra nominalmente más alta de la serie histórica del seguro agrario en España, sólo superada por la excepcional sequía registrada en 2023, que elevó la cifra de aquel año por encima de los mil doscientos millones.
El pedrisco fue en 2025, con diferencia, el principal protagonista de los siniestros del año, con indemnizaciones superiores a los cuatrocientos cincuenta y cinco millones de euros, que, sumando el resto de los riesgos asociados a las tormentas —lluvias e inundaciones, entre otros—, superaron los quinientos millones de euros, lo que marca una cifra histórica para este tipo de episodios”.
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La Diputación de Huesca concede el Félix de Azara 2026 a los regantes de la provincia “por su contribución al medio ambiente y al desarrollo sostenible”
El pleno de la Diputación de Huesca ha aprobado por unanimidad conceder el XXVIII Galardón Félix de Azara a los regantes de toda la provincia. Esta institución, con su máximo reconocimiento, quiere “valorar el trabajo de este colectivo, representado por Riegos del Alto Aragón y por el Canal de Aragón y Cataluña, a favor del medio ambiente y el desarrollo sostenible”. Argumenta que “esos dos sistemas no sólo riegan campos, sino que estructuran el territorio, hacen posible la vida en amplias zonas rurales y contribuyen a mantener un equilibrio entre actividad humana y medio natural”.
Al hilo de la concesión de este Galardón Félix de Azara, la Diputación Provincial de Huesca hace público el siguiente comunicado:
“Las grandes infraestructuras hidráulicas no han servido solamente para crear regadíos. La construcción de grandes canales y embalses ha llevado agua a rincones donde antes no la había. Gracias a estos sistemas, muchas poblaciones y miles de personas de nuestra provincia se aseguran el abastecimiento de agua potable incluso en tiempos de sequía.
Más allá del agua de boca, la red hidráulica ha transformado por completo la agricultura, convirtiendo tierras áridas en espacios fértiles y productivos. Hoy, este modelo sostiene miles de explotaciones agrarias y da soporte a una actividad económica que fija población, vertebra el territorio y contribuye a evitar el abandono y la degradación del medio rural.
Además, los regantes han apostado de forma clara por las nuevas tecnologías para la gestión del agua, desarrollando proyectos de digitalización, sistemas de telemando remoto, automatización de captaciones, sustitución de compuertas manuales por motorizadas, uso de energías renovables,… Una transformación tecnológica que tiene un fin ambiental directo: usar mejor el agua y mejorar la capacidad de respuesta del sistema.
Por todos estos motivos, la Diputación quiere reconocer a quienes, generación tras generación, han hecho posible todo esto: los regantes de nuestra provincia, que han sido y siguen siendo pieza fundamental en el desarrollo de nuestra tierra.
Premiar a los regantes es también reconocer una forma de entender el medio rural. Una forma basada en cuidar el agua, hacerla productiva sin despilfarro, compartirla entre territorios, tecnificar su gestión y convertir ese esfuerzo en prosperidad, empleo y cohesión territorial. Esa combinación entre naturaleza, trabajo humano e innovación conecta a la perfección con el espíritu de un galardón ambiental como el Félix de Azara”.













