La agroalimentación española participa en Tokio en la feria Supermarket Trade Show 2026, que se presenta como “el evento más relevante de Asia en el ámbito del suministro a supermercados”. Esta presencia en Japón es una apuesta más por la internacionalización de este sector, que exportó productos a ese mercado en 2024 con un valor superior a los mil trescientos millones de euros.
Las empresas españolas que promocionan sus productos en Japón son J. García Carrión, Delibreads Europe, Corporación Alimentaria Guissona-BonÀrea, Aceitunas Torrent, Goya en España, Aceites Ybarra, Dcoop y Urzante, ofreciendo aceite de oliva, aceitunas de mesa, vinos y otras bebidas, pan y harinas, productos cárnicos, conservas, salsas y otros alimentos transformados.
Japón es la tercera economía mundial por volumen de Producto Interior Bruto (PIB) y cuenta con más de ciento veinticinco millones de habitantes. Es el noveno socio comercial de la industria española de alimentos y bebidas, y es el segundo mercado asiático, tras China.
Esta acción promocional cuenta con el apoyo del Ministerio de Agricultura y de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas. Se enmarca en la iniciativa Alimentos de España y en la Estrategia Nacional de Alimentación (ENA), con la pretensión de “reforzar la posición de este país como referente internacional en calidad, diversidad e innovación alimentaria”.
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Jóvenes agricultores y ganaderos de toda España se han reunido en la sede de John Deere en Parla (Madrid), bajo la organización de UPA. Ahí han reivindicado su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”. Cristóbal Cano, secretario general de la citada organización agraria, señala la principal conclusión del debate desarrollado: “Hay futuro para la agricultura y ganadería familiar pero es imprescindible asegurar una rentabilidad justa y estable de las explotaciones, así como servicios de calidad para los habitantes del medio rural”. Añade: “Echamos en falta que las ayudas estén adaptadas a las diferentes realidades sectoriales y territoriales que tenemos”. Los jóvenes insisten en el que consideran uno de los mayores escollos que se encuentran: “La burocracia, que complica su actividad hasta límites en ocasiones insoportables”.













