El secretario general de UAGA-COAG, José María Alcubierre, firma un artículo de opinión que lleva por título “Agricultura no es un departamento de relleno”. En él solicita que “se deje de considerar a la Consejería de Agricultura y Ganadería como un departamento de relleno o constitutivo de un simple cromo en las negociaciones políticas”.
El artículo de opinión “Agricultura no es un departamento de relleno” dice lo siguiente:
“La última década ha sido bastante convulsa en el sector agrario. Los precios ruinosos de las producciones, principalmente en la fruta y el ovino, junto con el alza de los costes de producción, fueron el detonante para iniciar las movilizaciones y tractoradas en 2019.
La pandemia frenó esas protestas, que se estaban produciendo en toda España, y con el confinamiento la agricultura y la ganadería se convirtieron en actividades esenciales.
Sin embargo, a nivel político ese reconocimiento no se trasladó a medidas concretas y lejos de mejorar la situación, tras la brutal sequía de 2023, que mermó gravemente todas las producciones de cereales y leñosos, en 2024 volvimos a salir a la calle para exigir ayudas directas que priorizaran a las explotaciones familiares, apoyo a los jóvenes y menos burocracia.
Desde entonces, la meteorología ha seguido comprometiendo nuestras cosechas, ya fuera por sequía, lluvias torrenciales o tormentas con granizo. El cambio climático es una realidad y el sistema estatal de seguros agrarios no se está adaptando a las necesidades de nuestras explotaciones.
Los malos precios en la campaña del cereal de 2025, después de dos años sin cosechar, y la presión de los fondos de inversión por el acceso a la tierra son también factores importantes en esta crisis que padece nuestro sector.
Así se refleja en la cifra de autónomos que abandonan la actividad: trescientos ochenta y cinco el año pasado, setecientos veintinueve en los dos últimos años y mil ochocientos noventa y seis menos desde 2018.
Es una sangría que compromete la continuidad del modelo social implantado en nuestro territorio, el de la explotación agraria familiar.
A todas estas incertidumbres que sufrimos por la propia naturaleza de nuestra profesión, se le suman las de índole política, como la reforma de la Política Agraria Común (PAC), con la amenaza de un recorte del veinte por ciento en el presupuesto, o las negociaciones para formar Gobierno en Aragón.
Desde 2023 han pasado por el Departamento de Agricultura y Ganadería tres consejeros de diferente signo político, y vamos camino de tener el cuarto. Eso sin contar con las especulaciones sobre si Agricultura y Medio Ambiente volverán a unirse o seguirán separados.
Por eso, desde UAGA-COAG pedimos responsabilidad a la clase política y solicitamos que dejen de considerar a la Consejería de Agricultura y Ganadería un departamento de relleno o como un simple cromo en las negociaciones.
Las personas que nos dedicamos profesionalmente a esta actividad queremos y necesitamos estabilidad y seguridad para poder planificar nuestras siembras, para comprar maquinaria, para replantar nuevas variedades de leñosos, para realizar una modernización de riego,…
En este momento de negociación entre el Partido Popular y VOX para alcanzar un acuerdo de gobernabilidad en Aragón, les pedimos responsabilidad, altura de miras y generosidad, para que valoren y tengan en cuenta que esta situación, de constantes cambios en las Consejerías de Agricultura y de Medio Ambiente, sólo conduce a más inestabilidad y ahonda en la vulnerabilidad de los agricultores y ganaderos.
Lo que necesitamos es que los dirigentes políticos busquen fórmulas para que el modelo de agricultura familiar siga siendo el que vertebre el territorio y produzca alimentos de calidad y de forma sostenible. Y para conseguirlo, lo primero es un escenario político estable y de confianza”.
Otras noticias
Cien años de la Confederación del Ebro: “Modernizar el país por medio del conocimiento, planificación y obras hidráulicas orientadas al interés común”
El Real Decreto por el que se creó la Confederación Sindical Hidrográfica del Ebro, actual Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), se firmó hace cien años —el 5 de marzo de 1926—. La Gaceta de Madrid lo publicó al día siguiente —el 6 de marzo de 1926—.
En este centenario, la CHE hace algunas reflexiones sobre su historia, su propia existencia y la conmemoración de la efemérides:
“La firma del Real Decreto y su publicación en la Gaceta de Madrid consolidó un modelo que introdujo la gestión del agua desde la unidad de cuenca, sin tener en cuenta los límites administrativos.
Una iniciativa acorde con el pensamiento regeneracionista de la época, que defendía modernizar el país mediante conocimiento, planificación y obras hidráulicas orientadas al interés común.
En ese contexto, el ingeniero Manuel Lorenzo Pardo impulsó la creación de un organismo para gestionar el agua con visión de conjunto: la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Hoy la cuenca afronta episodios intensos de inundación y sequía. En ella conviven usos agrícolas, urbanos, energéticos, industriales y lúdicos, con la necesidad de conservar los ecosistemas.
La Confederación del Ebro lo aborda mediante la planificación, información pública, prevención y coordinación con administraciones y sectores.
El centenario sitúa el foco en ese trabajo: planificación, gestión y protección del dominio público hidráulico, construcción y mantenimiento de infraestructuras, gestión de patrimonio y su impacto directo en abastecimientos, actividad económica, prevención de crecidas y estado ambiental.
Las actividades conmemorativas ya están en marcha.
En diciembre de 2025 se inauguró en Reinosa la primera edición de la exposición itinerante Por la cuenca del Ebro, que continúa en 2026 por distintas sedes. La próxima será Miranda de Ebro, cuya inauguración está prevista para el 12 de marzo.
De octubre a enero se mostrará la exposición central en el Palacio de Sástago (Zaragoza), y también en el mes de octubre se celebrará el acto central conmemorativo.
El programa de 2026 incluye, además, la publicación de un libro, la realización de un documental y la organización de un ciclo de encuentros en los que se abordarán temas como la gestión del agua, la cultura de los territorios del Ebro, el medio ambiente, la historia o las actividades económicas en torno a los ríos”.











