El presidente de Riegos del Alto Aragón, José Antonio Pradas, reflexiona sobre la actualidad del agro en las horas previas a la jornada informativa de esta comunidad general. Tiene lugar este jueves, 30 de octubre de 2025, en el Palacio de Congresos de Huesca con el título “Agua, agricultura y futuro: regadíos resilientes ante los desafíos globales”.
Reconoce que este evento llega en un ambiente de incertidumbre total, que se cierne sobre el agro. No obstante y al margen de esta cuestión, existe la esperanza en el colectivo regante altoaragonés de que el embalse de Almudévar pueda ser una realidad en 2027, es decir, que esté en disposición de poderse hacer algo ya con esta regulación.
José Antonio Pradas habla de incertidumbre ante el futuro de la Política Agraria Común (PAC) y por la inestabilidad geopolítica internacional, factores que ponen en jaque la rentabilidad económica de las explotaciones agrícolas.
Incide en la importancia de la gestión y del uso de la automatización y la inteligencia artificial para avanzar en la lucha contra las diferencias climáticas entre campañas, contra la contaminación difusa y contra la prevista reducción de dotaciones para el regadío, cifrada entre un tres y un diecisiete por ciento, según los casos.
Respecto al embalse de Almudévar, dice que es difícil adelantar una fecha en la que pueda ponerse en uso. Para ello es necesario que se complete el proyecto energético y que también haya suficiente disponibilidad de agua. Además, la Confederación Hidrográfica del Ebro deberá aplicar el pertinente plan de emergencias y plan de llenado. José Antonio Pradas mira al año 2027 con la esperanza de que pueda hacerse algo ya con esta regulación hídrica.
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Cristóbal Cano, secretario general de UPA: “Por un precio justo para los cereales”
El secretario general de UPA, Cristóbal Cano, firma un artículo de opinión que titula “Por un precio justo para los cereales”. En el texto hace “un llamamiento a los intermediarios y a las administraciones públicas para acabar con los precios de ruina existentes en productos como la cebada, el trigo o el maíz”.
Un extracto del artículo de opinión “Por un precio justo para los cereales” es éste:
“La guerra en Irán ha provocado un incremento súbito y desmesurado del precio de carburantes y fertilizantes. Al mismo tiempo, los precios de los cereales se mantienen en niveles muy bajos.
Todos los sectores agrícolas y ganaderos están sufriendo el incremento de los costes de producción, pero en algunos la evolución del precio de los insumos tiene un mayor impacto. Es el caso de los cultivos extensivos.
Es muy posible que las siembras de maíz y arroz —los cultivos estrella del regadío español— se reduzcan en esta campaña, debido a la gran incertidumbre que sufren los agricultores y a las enormes dudas sobre su rentabilidad.
En UPA nos vemos obligados a reclamar una vez más sensatez y responsabilidad a los agentes del sector que intermedian en la compra de productos agrícolas. Hay operadores que juegan a especular con las cotizaciones de las materias primas.
Es el momento para que la industria de los piensos dé un paso al frente y se plantee pagar por los cereales un precio que cubra los costes de producción de los agricultores españoles.
Ya está bien de arruinar a un sector cuando hay razones objetivas para elevar el precio de los cereales. Las comunidades autónomas, el Gobierno de España y la Unión Europea no pueden quedarse de brazos cruzados ante esta situación. Reclamamos que tomen cartas en el asunto.
Nos jugamos nada más y nada menos que nuestra soberanía alimentaria, los suministros para nuestra industria alimentaria y para nuestras cooperativas, el alimento base para nuestra ganadería, y el medio de vida de miles de hombres y mujeres que cada año invierten sus esfuerzos y sus economías en sembrar para después recoger y alimentarnos a todos, cobrando por ello un precio justo.
¿Tan difícil es de conseguir?”.











