Se ha celebrado en Bruselas el II Simposio sobre Bienestar Animal Europeo. Ha sido una iniciativa de las interprofesionales españolas de carne de vacuno PROVACUNO y de carne de ovino y caprino INTEROVIC, junto con la húngara JTT. Ha habido más de setecientos treinta inscritos de unas veinticinco nacionalidades. Los expertos participantes han tenido la oportunidad de compartir ideas, intercambiar opiniones y sumar voluntades para intentar conciliar los deseos y aspiraciones de los ciudadanos con las máximas garantías y fiabilidad que las certificaciones en bienestar animal pueden ofrecer.
Raúl Muñiz, presidente de INTEROVIC, señala que este simposio ha aportado “reflexiones muy importantes sobre el bienestar animal europeo y sobre cómo aún queda margen para la mejora, pero todo ello debe ir acompañado del compromiso y reconocimiento del consumidor que lo refute a través del acto de compra, ya que, en caso contrario, la dificultad de trasladar los costes asociados a las nuevas exigencias en bienestar animal pone en peligro la continuidad y viabilidad del sector”.
Javier López, director general de PROVACUNO, ha querido poner en valor “la importancia de los programas de promoción cofinanciados con fondos europeos que se consolidan como una herramienta imprescindible para informar sobre la realidad de un sector comprometido con el bienestar animal, la sostenibilidad medio ambiental y la cohesión social y territorial de Europa”.
Otras noticias
La juventud rural reivindica su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”
Jóvenes agricultores y ganaderos de toda España se han reunido en la sede de John Deere en Parla (Madrid), bajo la organización de UPA. Ahí han reivindicado su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”. Cristóbal Cano, secretario general de la citada organización agraria, señala la principal conclusión del debate desarrollado: “Hay futuro para la agricultura y ganadería familiar pero es imprescindible asegurar una rentabilidad justa y estable de las explotaciones, así como servicios de calidad para los habitantes del medio rural”. Añade: “Echamos en falta que las ayudas estén adaptadas a las diferentes realidades sectoriales y territoriales que tenemos”. Los jóvenes insisten en el que consideran uno de los mayores escollos que se encuentran: “La burocracia, que complica su actividad hasta límites en ocasiones insoportables”.













