La Fundación Global Nature celebraba días atrás un webinar en el que participaron más de 100 personas. Versó sobre la relación entre la industria agroalimentaria y la biodiversidad, y abordó el reto de producir alimentos sin menoscabar la capacidad de los ecosistemas de producir otros servicios. Contó con presentaciones de los casos empresariales de Nestlé y Coca Cola.
La citada Fundación indica que este webinar sirvió para “evidenciar la necesidad de las empresas agroalimentarias de integrar los conceptos de capital natural y biodiversidad en su negocio, siguiendo la Jerarquía de Mitigación, es decir, implementando las mejores prácticas posibles para evitar y minimizar sus impactos negativos sobre la biodiversidad”.
PROYECTO SOLÍS RESPONSABLE, DE NESTLÉ
En el seminario se presentó el proyecto Solís Responsable, que Nestlé lleva a cabo en Extremadura con el objetivo de conseguir cultivos más sostenibles ayudando a los agricultores a la aplicación de medidas como la implantación de sensores de humedad, la elaboración de planes de riego o el uso de drones para el mapeo de cultivos.
Desde su puesta en marcha en 2012 se ha conseguido reducir el consumo de agua en un 9 por ciento y el uso de pesticidas en un 10 por ciento.
Diana Cubillas, del área de sostenibilidad ambiental de Nestlé España, explica que “uno de los resultados de los que estamos más orgullosos es que hemos conseguido extender estas buenas prácticas, logrando que más del 40 por ciento de las hectáreas de tomate cultivado en Extremadura a día de hoy esté inscrito bajo Producción Integrada”.
El último paso ha sido la certificación de su fábrica de Miajadas (Cáceres) y de todo el proceso con el estándar internacional AWS (Alliance for Water Sewardship) para gestionar de manera sostenible el recurso del agua en la zona.
PROYECTO CÍTRICOS SOSTENIBLES, DE COCA COLA
La Fundación Global Nature ha presentado el proyecto Cítricos Sostenibles, de Coca Cola, como otro ejemplo empresarial para fomentar la sostenibilidad a escala de explotación agraria.
Ana Gascón, directora de Responsabilidad Corporativa de Coca-Cola Iberia, destaca que “mejoramos la competitividad y sostenibilidad de la producción de cítricos en España mediante el impulso de medidas que permitan la optimización del consumo de agua y fertilizantes”.
El desarrollo de las medidas recogidas en la Guía Fanta de Buenas Prácticas Agrícolas ha supuesto la aplicación de métodos de fertirrigación que han generado un ahorro anual de agua del 11,6 por ciento en las fincas y un incremento del 9 por ciento del calibre de la cosecha, lo cual ha ayudado a garantizar el mantenimiento de dichas prácticas a medio plazo por parte de los agricultores.
Finalmente la Fundación Global Nature expuso ejemplos de su trabajo con agricultores y empresas agroalimentarias como CONSUM, Borges o la Comunidad de Bardenas Reales.
Y señala como claro ejemplo de éxito el proyecto LIFE Food & Bioodiversity y su herramienta Biodiversity Performance Tool (BPT), de evaluación y mejora de la biodiversidad en explotaciones agrícolas, que sienta las bases para la elaboración de Planes de Acción de Biodiversidad a medida para cada finca.
Global Nature trabaja desde hace casi treinta años a escala de explotación y cuenta actualmente con una red de custodia de cerca de 25.000 hectáreas repartidas por todo el territorio, principalmente en Castilla-La Mancha, Castilla y León, Comunidad Valenciana y Extremadura.
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Radiografía de la trashumancia en España: “Existe una gran diversidad de pastores pero con una base cultural y una práctica comunes”
La Universidad de Córdoba, con los investigadores Francisco Lagos y Elisa Oteros a la cabeza, ha realizado un estudio sobre la trashumancia en España. Concluye que “existe una gran diversidad de pastores pero con una base cultural y una práctica comunes”. El trabajo se ha llevado a cabo en el marco del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores.
El informe que emana del citado estudio dice lo siguiente:
“Más allá de su valor económico, el pastoreo realiza contribuciones ambientales, sociales y culturales esenciales para la conservación de la biodiversidad y la mitigación del cambio climático. La trashumancia también desempeña un papel fundamental en la sostenibilidad socioecológica y la vitalidad de los territorios rurales.
Se trata de una práctica milenaria que implica la migración estacional de los rebaños, desplazados por los pastores a otras latitudes en busca de alimento y condiciones climáticas favorables. Es un patrimonio vivo de inmenso valor alimentario, cultural, social y ecológico.
La investigación se ha basado en ochenta y cuatro entrevistas a pastores trashumantes de ocho regiones de España. Se han establecido tres grupos de trashumantes, vinculados principalmente a las vías pecuarias y los territorios donde desarrollan su actividad: la Cañada Real Conquense, la Cañada Real Segoviana y la zona de Santiago-Pontones, en Jaén.
El primer grupo, con una media de edad de cincuenta y cinco años, lleva a cabo trashumancias más largas, con rebaños de mayor tamaño y mixtos en cuanto a especies.
El segundo grupo es más joven, con una media de edad de cuarenta y siete años, y se centra en el ganado vacuno, especialmente de raza avileña negra ibérica, con trashumancias más cortas que el primero y con canales de venta de sus productos más diversos y directos.
El tercer grupo realiza la trashumancia principalmente entre la sierra de Segura y sierra Morena, con rebaños mayoritariamente de ovejas, más pequeños que los de los otros grupos y con mayor participación en asociaciones del sector.
Como conclusión, la trashumancia es un sistema de alta resiliencia, resulta fundamental para la conservación y funcionalidad de los ecosistemas, y entrega alimentos de altísimo valor nutricional y cultural; sin embargo, existe una necesidad urgente de un mayor apoyo político y un marco regulatorio que la proteja, se adapte a sus particularidades, dignifique las condiciones de trabajo y la vida del ganadero trashumante, y asegure el relevo generacional”.












