Rescatar e incentivar el cultivo de la avena, cebada pelada, triticale, alforfón, habas y altramuz es el reto del proyecto CROPDIVA, un consorcio científico coordinado por la Universidad de Gante (Bélgica) y en el que participa el IRTA de Cataluña. Se les denomina cultivos huérfanos, aludiendo a “una presencia cada vez más marginal tanto en el campo como en los supermercados, en los que predominan cereales como el trigo, arroz y maíz”. Desde el IRTA se indica que “la avena, cebada pelada, triticale, alforfón, habas y altramuz son cultivos herbáceos con interesantes rasgos agronómicos y alimentarios”.
Marta da Silva, jefa del programa de cultivos extensivos sostenibles del IRTA, explica que “CROPDIVA quiere reinsertar los seis cultivos en el circuito productivo con dos objetivos estratégicos: mejorar la agrobiodiversidad y crear nuevas cadenas de valor local”.
Se quiere avanzar en el conocimiento de estos cultivos con ensayos de campo hechos en múltiples zonas agroclimáticas. A partir de los diferentes experimentos y con la ayuda de modelos matemáticos y estadísticos, se identificarán los rasgos y las variedades más interesantes para los productores. Un ejemplo es “el estudio de la asociación (intercropping) de triticale con guisantes y con habas, un modelo en el que la leguminosa puede actuar como fertilizante natural para el cereal gracias a que ésta capta el nitrógeno del aire”.
El proyecto también se dedicará a dotar de valor comercial a los seis cultivos. Será a partir del desarrollo de “productos innovadores, seguros y saludables: panes sin gluten, análogos cárnicos, bebidas vegetales en polvo o pastas serán algunas de las salidas alimentarias”.
Otras noticias
Aragón destina ochocientos mil euros a ayudas para la mejora de multiservicios y la instalación de videovigilancia en el medio rural
El Boletín Oficial de Aragón (BOA) publica este viernes, 17 de abril de 2026, sendas convocatorias de ayudas para “el mantenimiento, mejora, equipamiento y modernización de establecimientos de multiservicio rural” y para “la adquisición e instalación de sistemas de videovigilancia en puntos de acceso a municipios o núcleos habitados, con vistas a mejorar la seguridad de los mismos”. El Gobierno de Aragón destina cuatrocientos mil euros a cada una de las dos convocatorias. Las subvenciones pueden alcanzar “hasta dieciocho mil euros para entidades locales que sean titulares de multiservicios creados desde el 1 de enero de 2025, y hasta diez mil en el caso de que estos sean anteriores a esa fecha”. Para la videovigilancia, las subvenciones pueden ir “desde mil quinientos hasta diez mil euros”.













