Rescatar e incentivar el cultivo de la avena, cebada pelada, triticale, alforfón, habas y altramuz es el reto del proyecto CROPDIVA, un consorcio científico coordinado por la Universidad de Gante (Bélgica) y en el que participa el IRTA de Cataluña. Se les denomina cultivos huérfanos, aludiendo a “una presencia cada vez más marginal tanto en el campo como en los supermercados, en los que predominan cereales como el trigo, arroz y maíz”. Desde el IRTA se indica que “la avena, cebada pelada, triticale, alforfón, habas y altramuz son cultivos herbáceos con interesantes rasgos agronómicos y alimentarios”.
Marta da Silva, jefa del programa de cultivos extensivos sostenibles del IRTA, explica que “CROPDIVA quiere reinsertar los seis cultivos en el circuito productivo con dos objetivos estratégicos: mejorar la agrobiodiversidad y crear nuevas cadenas de valor local”.
Se quiere avanzar en el conocimiento de estos cultivos con ensayos de campo hechos en múltiples zonas agroclimáticas. A partir de los diferentes experimentos y con la ayuda de modelos matemáticos y estadísticos, se identificarán los rasgos y las variedades más interesantes para los productores. Un ejemplo es “el estudio de la asociación (intercropping) de triticale con guisantes y con habas, un modelo en el que la leguminosa puede actuar como fertilizante natural para el cereal gracias a que ésta capta el nitrógeno del aire”.
El proyecto también se dedicará a dotar de valor comercial a los seis cultivos. Será a partir del desarrollo de “productos innovadores, seguros y saludables: panes sin gluten, análogos cárnicos, bebidas vegetales en polvo o pastas serán algunas de las salidas alimentarias”.
Otras noticias
La Granja San José, de Tamarite de Litera (Huesca), cumple setenta y cinco años
La Granja San José, ubicada en el término municipal de Tamarite de Litera (Huesca), cumple setenta y cinco años. Celebró la semana pasada un acto conmemorativo al que acudió el consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón, Javier Rincón. Hizo algunas reflexiones sobre esta explotación: “Granja San José es ya historia viva del medio rural aragonés. Representa trabajo constante, esfuerzo durante generaciones y una forma de entender la ganadería que ha sabido evolucionar sin perder sus raíces. Con casi siete mil cabezas de ganado, es una de las principales referencias del ganado lácteo en Aragón y en España. Es un motor económico que genera empleo, fija población y demuestra que el desarrollo del medio rural es una cuestión estructural en Aragón”.













