El Congreso Mundial del Jamón se celebrará en su undécima edición en Segovia del 8 al 10 de junio. Su programa va tomando forma y se confirma que se presentarán más de treinta ponencias que abordarán todos los temas de actualidad del sector jamonero. Este certamen está organizado por la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (ANICE), la Federación Empresarial de Carnes e Industrias Cárnicas (FECIC) y el Consorcio del Jamón Serrano Español.
De momento se hace público que este congreso contará con la intervención de Rafael Urrialde, profesor de la Universidad Complutense de Madrid, y Mónica Flores, investigadora del IATA, quienes se ocuparán de la cultura sobre seguridad alimentaria en empresas jamoneras y las implicaciones de la denominada reacción de Maillard en el jamón: aroma, acción antioxidante e impacto en la salud.
Fidel Toldrá, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos de Valencia, se centrará en los últimos avances en la generación de péptidos bioactivos en el jamón curado y su contribución a la salud. La intervención de Juan Vicente Olmos, director general de Montenevado, girará en torno al origen del ibérico, su nombre, su evolución y significado histórico. Óscar Delgado, de Meat 2030, hablará sobre la sostenibilidad como herramienta de marketing para el sector jamonero.
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Unión de Uniones lamenta la falta de responsabilidad del Gobierno de España, derivando a las comunidades autónomas el control de los jabalíes
Unión de Uniones lamenta “la falta de contundencia del Gobierno de España en su respuesta a la crisis de la peste porcina africana y la falta de responsabilidad, al derivar a las comunidades autónomas la reducción del número de jabalíes”. Pide, además, reflexionar sobre la ubicación de laboratorios.
La citada organización profesional agraria insiste en la prevención y en la contención y erradicación del foco. En este sentido, pide “medidas contundentes y eficaces, como la reducción de fauna salvaje (jabalíes) o el vaciado de granjas de la zona afectada”.
Y añade: “Ya habrá tiempo de pedir responsabilidades a quien corresponda, si finalmente se llega a la conclusión de que ha sido un fallo de bioseguridad de un laboratorio”.
Considera que “habría que reflexionar sobre si la ubicación de las instalaciones de confinamiento biológico de las cepas de referencia es la más idónea”.
Cree que, “si hay un laboratorio que investiga la enfermedad y en pocos kilómetros a la redonda hay animales que pueden contagiarse, el peligro de epidemia es muchísimo mayor en caso de producirse un fallo de contención del virus”.













