Se ha reunido la mesa sectorial avícola de puesta y de carne. Ahí se ha hablado del crecimiento habido en 2025 en producción y consumo, lo que muestra, según el Ministerio de Agricultura, “la consolidación de este sector en una posición especialmente relevante dentro de la ganadería española, por su aportación económica, su capacidad productiva y su peso en el abastecimiento alimentario”.
El Gobierno de España habla de “fortaleza y competitividad del sector avícola, a pesar del impacto de la influenza aviar, que ha condicionado el censo de gallinas ponedoras y ha tenido un efecto significativo en la evolución del precio del huevo, que se sitúa en niveles un treinta por ciento superiores al año 2024”.
INFLUENZA AVIAR
Respecto a la situación actual (a fecha de 9 de diciembre de 2025) de la influenza aviar, el Ministerio de Agricultura presenta el informe siguiente:
“La situación de la enfermedad está de momento bajo control, con catorce focos en explotaciones avícolas, el último de ellos hace un mes y medio.
Precisamente este lunes se han levantado las últimas restricciones relativas a los focos detectados en la provincia de Valladolid, con lo que en estos momentos no existe ninguna limitación para los movimientos de aves y sus productos para el comercio intracomunitario.
El Ministerio trabaja en el informe de autodeclaración de país libre ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), de cara al comercio con países terceros.
Sí se mantiene la detección de casos en avifauna silvestre, por lo que resulta necesario extremar las medidas de precaución y de bioseguridad en todas las explotaciones avícolas y mantener el máximo nivel de alerta.
Sigue vigente, de momento, la medida de confinamiento de aves de corral y la prohibición de concentración de aves, establecidas para todo el territorio nacional el 13 de noviembre de 2025”.
Otras noticias
La Diputación de Huesca concede el Félix de Azara 2026 a los regantes de la provincia “por su contribución al medio ambiente y al desarrollo sostenible”
El pleno de la Diputación de Huesca ha aprobado por unanimidad conceder el XXVIII Galardón Félix de Azara a los regantes de toda la provincia. Esta institución, con su máximo reconocimiento, quiere “valorar el trabajo de este colectivo, representado por Riegos del Alto Aragón y por el Canal de Aragón y Cataluña, a favor del medio ambiente y el desarrollo sostenible”. Argumenta que “esos dos sistemas no sólo riegan campos, sino que estructuran el territorio, hacen posible la vida en amplias zonas rurales y contribuyen a mantener un equilibrio entre actividad humana y medio natural”.
Al hilo de la concesión de este Galardón Félix de Azara, la Diputación Provincial de Huesca hace público el siguiente comunicado:
“Las grandes infraestructuras hidráulicas no han servido solamente para crear regadíos. La construcción de grandes canales y embalses ha llevado agua a rincones donde antes no la había. Gracias a estos sistemas, muchas poblaciones y miles de personas de nuestra provincia se aseguran el abastecimiento de agua potable incluso en tiempos de sequía.
Más allá del agua de boca, la red hidráulica ha transformado por completo la agricultura, convirtiendo tierras áridas en espacios fértiles y productivos. Hoy, este modelo sostiene miles de explotaciones agrarias y da soporte a una actividad económica que fija población, vertebra el territorio y contribuye a evitar el abandono y la degradación del medio rural.
Además, los regantes han apostado de forma clara por las nuevas tecnologías para la gestión del agua, desarrollando proyectos de digitalización, sistemas de telemando remoto, automatización de captaciones, sustitución de compuertas manuales por motorizadas, uso de energías renovables,… Una transformación tecnológica que tiene un fin ambiental directo: usar mejor el agua y mejorar la capacidad de respuesta del sistema.
Por todos estos motivos, la Diputación quiere reconocer a quienes, generación tras generación, han hecho posible todo esto: los regantes de nuestra provincia, que han sido y siguen siendo pieza fundamental en el desarrollo de nuestra tierra.
Premiar a los regantes es también reconocer una forma de entender el medio rural. Una forma basada en cuidar el agua, hacerla productiva sin despilfarro, compartirla entre territorios, tecnificar su gestión y convertir ese esfuerzo en prosperidad, empleo y cohesión territorial. Esa combinación entre naturaleza, trabajo humano e innovación conecta a la perfección con el espíritu de un galardón ambiental como el Félix de Azara”.













