La Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV), asociación que representa a las denominaciones de origen de vino españolas, ha reunido en el Palacio de Congresos de Cádiz a representantes de indicaciones geográficas, bodegas y entidades europeas y latinoamericanas. Ha sido en la mesa redonda “Indicaciones geográficas de vinos: cruce de miradas entre Europa y América Latina”. Este encuentro ha tenido lugar en el marco del Congreso Mundial de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV).
Diario del Campo le acerca las principales reflexiones que se han puesto sobre la mesa:
– “El número de indicaciones geográficas está creciendo significativamente en países como Chile, Brasil y México, que cada vez tienen mayor notoriedad, algo que revela el hecho de que haya más normativa de protección y control de las mismas, y que los productores están mucho más convencidos del valor que aporta el concepto de indicación geográfica a su producto”.
– “De la mano de las figuras de calidad, surge y se desarrolla el enoturismo”.
– “Entre los aspectos que favorecen su desarrollo está el creciente interés de los consumidores por el origen y la autenticidad de los productos que adquieren, o la propia globalización, que ha evidenciado que, en un contexto de competencia global, las indicaciones geográficas aportan una ventaja competitiva y ayudan a los productores a vender más y mejor”.
– “El cumplimiento de las normas, la organización de los productores para configurar agrupaciones y la creación de normas que garanticen los controles sobre el producto y sobre los operadores serían algunos de los frenos que más dificultades plantean para el desarrollo de las indicaciones geográficas”.
Todos los ponentes han coincidido en destacar que “los beneficios que reporta la creación de una indicación geográfica compensan con mucho las dificultades”.
A lo largo de todo el debate ha quedado muy clara “la importancia de fortalecer el origen y de protegerlo en el sector del vino, tanto en países europeos como latinoamericanos, destacando los beneficios que ello conlleva para la vertebración y la diferenciación de productos y productores y para los territorios de ambos lados del Atlántico”.
Otras noticias
Cayeron sesenta y dos litros por metro cuadrado en marzo de 2026 en la cuenta del Ebro, sumando trescientos setenta litros en el actual año hidrológico
La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) señala que durante el mes de marzo de 2026 cayeron de media sesenta y dos litros de lluvia por metro cuadrado, frente a los cincuenta y dos litros que es el promedio de marzo en el periodo 2006-2025. No sólo este mes ha sido más húmedo, sino que también lo es lo que llevamos de año hidrológico, que comenzó el 1 de octubre de 2025. Han caído trescientos setenta litros por metro cuadrado, frente a los doscientos noventa y cinco que es la media de los veinte años previos. Es una información basada en los registros de la red SAIH Ebro, de la CHE.













