La Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV), asociación que representa a las denominaciones de origen de vino españolas, ha reunido en el Palacio de Congresos de Cádiz a representantes de indicaciones geográficas, bodegas y entidades europeas y latinoamericanas. Ha sido en la mesa redonda “Indicaciones geográficas de vinos: cruce de miradas entre Europa y América Latina”. Este encuentro ha tenido lugar en el marco del Congreso Mundial de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV).
Diario del Campo le acerca las principales reflexiones que se han puesto sobre la mesa:
– “El número de indicaciones geográficas está creciendo significativamente en países como Chile, Brasil y México, que cada vez tienen mayor notoriedad, algo que revela el hecho de que haya más normativa de protección y control de las mismas, y que los productores están mucho más convencidos del valor que aporta el concepto de indicación geográfica a su producto”.
– “De la mano de las figuras de calidad, surge y se desarrolla el enoturismo”.
– “Entre los aspectos que favorecen su desarrollo está el creciente interés de los consumidores por el origen y la autenticidad de los productos que adquieren, o la propia globalización, que ha evidenciado que, en un contexto de competencia global, las indicaciones geográficas aportan una ventaja competitiva y ayudan a los productores a vender más y mejor”.
– “El cumplimiento de las normas, la organización de los productores para configurar agrupaciones y la creación de normas que garanticen los controles sobre el producto y sobre los operadores serían algunos de los frenos que más dificultades plantean para el desarrollo de las indicaciones geográficas”.
Todos los ponentes han coincidido en destacar que “los beneficios que reporta la creación de una indicación geográfica compensan con mucho las dificultades”.
A lo largo de todo el debate ha quedado muy clara “la importancia de fortalecer el origen y de protegerlo en el sector del vino, tanto en países europeos como latinoamericanos, destacando los beneficios que ello conlleva para la vertebración y la diferenciación de productos y productores y para los territorios de ambos lados del Atlántico”.
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Informe de la Cámara de Comercio de Zaragoza: “Australia no es un mercado prioritario para Aragón, si bien las exportaciones han crecido en los últimos años”
La Cámara de Comercio de Zaragoza presenta un informe sobre el acuerdo de libre comercio que han alcanzado la Unión Europea y Australia. Dice que “ésta última no es un mercado prioritario para el sector exportador aragonés, si bien la tendencia ha sido creciente en los últimos años”.
El informe dice lo siguiente:
“Las relaciones de Aragón con Australia están en un buen momento. El año pasado exportamos algo más de treinta y tres millones de euros hacia el mercado australiano, frente a unas importaciones de casi tres millones ochocientos mil euros. El actual acuerdo eliminará más del noventa y nueve por ciento de los aranceles sobre las exportaciones europeas, con un ahorro estimado de mil millones de euros anuales para las empresas de la Unión Europea.
El grueso de las exportaciones aragonesas se concentra en los bienes de consumo duradero, que con catorce millones y medio de euros constituyen el primer capítulo exportador hacia Australia. Los electrodomésticos lideran esta categoría. En segundo lugar se sitúan los bienes de equipo, entre los que destacan la maquinaria para la construcción y la maquinaria agrícola. Con una presencia ya menor, completan el perfil exportador el sector agroalimentario (tres millones de euros), las semimanufacturas no químicas y los productos químicos.
Por el lado de las importaciones, el capítulo más relevante son los bienes de equipo, entre los que los aparatos electrónicos ocupan la primera posición.
Australia no es un mercado prioritario para el sector exportador aragonés, ni en términos geográficos ni en volumen relativo. Sin embargo, los datos confirman que ha mantenido una tendencia creciente en los últimos años. La combinación de una demanda de valor, un marco jurídico sólido y una economía en expansión hacen de Australia un destino atractivo para empresas con vocación exportadora.
La eliminación de aranceles en los sectores en los que Aragón ya exporta —bienes de equipo, electrodomésticos, agroalimentario y productos químicos— reducirá los costes de acceso y mejorará la competitividad de las empresas aragonesas frente a competidores extracomunitarios.
El sector agroalimentario ha sido uno de los capítulos más delicados de la negociación. El acuerdo elimina los aranceles sobre quesos, vinos y espumosos, preparados cárnicos, chocolate y confitería, y algunas frutas y verduras. Al mismo tiempo, se blindan los sectores sensibles —carne vacuna, ovina y caprina, azúcar, arroz y algunos lácteos— mediante contingentes arancelarios calibrados que limitan las importaciones australianas a volúmenes controlados. Como garantía adicional, se activa un mecanismo de salvaguardia bilateral que permite a la Unión Europea reaccionar con rapidez si se produce un aumento repentino y perjudicial de las importaciones procedentes de Australia.
Más allá del comercio convencional, el acuerdo responde a una prioridad estratégica de Bruselas, consistente en asegurar el acceso a las materias primas críticas necesarias para la transición digital y energética. Australia es un productor relevante de litio, aluminio y manganeso, recursos fundamentales para la fabricación de baterías, semiconductores y tecnologías renovables.
El cierre de las negociaciones no implica la entrada en vigor inmediata del acuerdo. Los textos negociados serán publicados próximamente y deberán superar una serie de etapas institucionales, como su aprobación en el Consejo de la Unión Europea, consentimiento por parte del Parlamento Europeo y ratificación por parte de Australia. Sólo una vez completado ese proceso, que previsiblemente se extenderá durante varios años, el acuerdo podrá entrar en aplicación”.













