Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 12 de julio de 2026

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Concluye el trabajo del proyecto BeXyl sobre XYLELLA FASTIDIOSA, si bien se aconseja “seguir investigando en prevención, control y lucha”

La localidad italiana de Bari ha acogido la última asamblea general del proyecto Beyond Xylella (BeXyl), relativo a la Xylella fastidiosa. Se da por terminado el trabajo de investigación en el marco de esta iniciativa pero se aconseja “continuar en el empeño y seguir avanzando en la prevención, control y lucha contra esta bacteria”. El proyecto BeXyl ha estado liderado por el Instituto de Agricultura Sostenible del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IAS-CSIC).

XYLELLA FASTIDIOSA

Los datos sobre Xylella fastidiosa que aporta el proyecto BeXyl son estos:

“La Xylella fastidiosa es uno de los patógenos vegetales más peligrosos a nivel mundial, capaz de colonizar más de setecientas especies de plantas. Provoca enfermedades que generan pérdidas agrícolas y ambientales por valor de millones de euros. En octubre de 2013, la bacteria se detectó por primera vez en la Unión Europea, concretamente en olivos de la región de Apulia, en el sur de Italia. Desde entonces, también se han notificado brotes en Francia, España y Portugal”.

PROYECTO BEYOND XYLELLA (BeXyl)

Las conclusiones que se han presentado sobre el proyecto BeXyl son las siguientes:

“El proyecto BeXyl ha establecido y reforzado una red internacional de parcelas centinela y actividades de vigilancia en toda Europa y fuera de ella, mejorando la preparación y aportando información valiosa sobre la susceptibilidad de las especies de plantas huésped, la propagación del patógeno y la aparición de la enfermedad en distintas condiciones ambientales.

La investigación sobre hongos y virus para controlar las poblaciones de insectos vectores, así como los ensayos con consorcios microbianos para aumentar la resiliencia de las plantas frente a la infección, allanan el camino hacia herramientas más sostenibles para reducir la propagación de enfermedades asociadas a Xylella.

Paralelamente, BeXyl ha avanzado en la identificación y evaluación de material vegetal resistente y tolerante de cultivos mediterráneos clave como el olivo, el almendro y la vid, lo que ofrece nuevas oportunidades para la gestión de la enfermedad a largo plazo y la adaptación en las zonas afectadas.

Asimismo, el proyecto ha contribuido a enfoques de manejo integrado de plagas, que combinan la vigilancia, la resistencia de la planta huésped, el control de vectores, el control biológico y la participación de las partes interesadas en estrategias más sostenibles para gestionar la bacteria”.

9 de julio de 2026

Otras noticias

HUESCA, HIJA DE PYRENE – Alto Gállego, un territorio siempre vivo

Todo lo que se pueda decir acerca de la belleza y la espectacularidad de los paisajes existentes en La Jacetania se puede trasladar a las estampas que brinda la comarca del Alto Gállego, también situada en la cordillera pirenaica y con capital en Sabiñánigo.

Alto Gállego. Es lo mismo que decir “la parte alta del río que viene de la Galia”. Este curso fluvial es el eje que articula la comarca de norte a sur; es algo similar a lo que ocurre con el resto de los territorios pirenaicos altoaragoneses —la citada Jacetania, el Sobrarbe y La Ribagorza—, aunque en cada caso con sus propias y naturales peculiaridades.

El Alto Gállego se encuentra entre montañas: las de los Pirineos y las del Prepirineo. Es la puerta de entrada occidental al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, y es el límite noroeste del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. Estos espacios son dos emblemas para los amantes de la naturaleza.

La comarca del Alto Gállego es una demarcación que prácticamente forma parte de Aragón desde el mismo momento en el que éste se constituyó como entidad política, allá por los tiempos de Carlomagno, el cual había ideado una marca o colchón fronterizo que separase su imperio respecto a al-Ándalus. Nacieron así varios condados, como el de Aragón, el de Sobrarbe y el de La Ribagorza.

El territorio que nos ocupa —el Alto Gállego— ofrece una ruta patrimonial que nos lleva casi hasta esa época y que cuenta con un encanto incuestionable. Es la compuesta por un rosario de iglesias a las que se conoce como “del Serrablo”. Se encuentran a lo largo del río que da nombre a esta comarca, en su margen izquierda u oriental, entre Biescas y Sabiñánigo.

Partiendo desde esta última localidad y casi a medio camino de la primera se halla la iglesia de San Pedro de Lárrede, a la que se pone como prototipo del ramillete monumental que conforman estos templos, datados a caballo entre los siglos X y XI, no sabiéndose muy bien si su estilo arquitectónico corresponde con la época visigoda o habría que hablar más de un Románico primigenio, y ello con ciertas influencias carolingias.

En época mucho más reciente y gracias a la llegada del ferrocarril, Sabiñánigo vivió un importante despegue industrial. Esa impronta todavía perdura, si bien comparte protagonismo con el sector servicios. De hecho, es una población que quiere aprovechar los beneficios del turismo, presentándose como punto desde el que acceder a los atractivos naturales, monumentales y recreativos del valle de Tena.

Es preciso citar en este punto las pruebas cicloturistas Quebrantahuesos y Treparriscos. Son multitudinarias y atraen a docenas de miles de personas, entre participantes y acompañantes. Estos deportistas recorren los Pirineos, aunando el esfuerzo sobre la bicicleta y la contemplación de parajes de gran belleza paisajística.

Lo cierto es que el valle de Tena no deja indiferente a nadie, y menos a los amantes del deporte del esquí. Tienen en esta zona dos estaciones alpinas: las de Formigal y Panticosa. A esta oferta se suman las posibilidades que este territorio ofrece para los aficionados a las travesías por montañas nevadas.

Panticosa es un enclave conocido también por su famoso balneario, situado a unos mil seiscientos metros de altitud. Ya era disfrutado en tiempos de la antigua Roma, recibiendo sucesivos impulsos en los últimos siglos. En la actualidad este complejo termal y hotelero, así como su entorno, siguen cautivando a sus visitantes, viviendo un nuevo resurgir.

Desde las instalaciones de este balneario se puede ascender hasta la zona conocida como “lagos de Panticosa”. Son un ejemplo de la cantidad de ibones existentes en los Pirineos. En este caso son una docena aproximada de masas de agua situadas en parajes de alta montaña.

Se trata de excursiones de no demasiada distancia pero sí exigentes desde un punto de vista de la preparación física del interesado, a causa del desnivel existente para llegar hasta los lagos de Bachimaña, Azules, Terrabay, Brazato,… Sí, está claro. Al hablar de todo esto, viene a la mente la historia de la princesa Pyrene y de sus lágrimas, que se convirtieron en ibones.

La agroalimentación y la gastronomía del Alto Gállego vienen a representar todo lo que las cuatro comarcas pirenaicas altoaragonesas ofrecen. ¿Cómo sustraerse a un buen plato de migas de pastor? Cada cual tiene su propia receta al respecto y es algo que gusta a prácticamente todo el mundo.

Sirva también de ejemplo un producto señero como es el Ternasco de Aragón, sin olvidar las elaboraciones culinarias basadas en el lechal tensino, el cabrito y la ternera ecológica. Además, este territorio no sólo genera buenas carnes, sino que ofrece igualmente quesos de calidad, mieles de alta montaña y cerveza artesana.

La ganadería extensiva del Alto Gállego y todo lo que la agroalimentación y la artesanía brindan a sus habitantes y visitantes tienen cabida en un certamen que se ha convertido en una cita ineludible: la Feria de Otoño de Biescas, con un protagonismo especial del queso.

Pero hay algo más doméstico e íntimo, algo que es común al conjunto de los Pirineos y, en particular, a la zona altoaragonesa de esta cordillera: las leyendas.

Es preciso ponerse en la piel de los habitantes de las montañas, con tiempo hostil fuera de sus casas y con muchas horas sin luz natural, con largas noches en invierno. Al calor de una hoguera y sentados en la cadiera, ¿cuántas historias habrán pasado de padres a hijos, transmitiendo de forma oral una cultura muy arraigada en el territorio y en sus gentes?

No es de extrañar que las viviendas, ésas que están construidas en piedra y con tejados de losas o pizarra, quedasen rematadas con chimeneas provistas de espantabrujas.

La Jacetania y el Alto Gállego son dos comarcas muy ricas en referencias a procesos inquisitoriales contra mujeres acusadas de brujería. Aquí, por supuesto, la imaginación tuvo perfecta cabida para convertir sucesos y episodios reales en relatos de hechicería, aunque nada tuviesen que ver con el mundo nigromante.

Hay también otro tipo de magia en el Alto Aragón: la esgrimida por colectivos como Amigos del Serrablo y por entusiastas como Ángel Orensanz y Julio Gavín. Su empeño permitió que tomasen forma espacios que aúnan pasado y contemporaneidad. Son el Museo Ángel Orensanz y Artes de Serrablo, y el Museo de Dibujo Julio Gavín-Castillo de Larrés, ambos ubicados en el municipio de Sabiñánigo.

La oferta cultural del Alto Gállego tiene, además, una cita destacada todos los veranos, ya que acoge en Lanuza el festival Pirineos Sur, con su escenario flotante sobre las aguas del embalse allí ubicado.

Esta comarca tiene mucho pasado y mucho presente, si bien quiere mirar al futuro. Para ello y para que sus gentes puedan aprovechar sus oportunidades de desarrollo personal y profesional, las comunicaciones se presentan como clave de bóveda.

En materia ferroviaria, duerme el sueño de los justos el proyecto que fue bautizado como Travesía Central del Pirineo, alternativa ferroviaria del siglo XXI para el Canfranc. Incluía un túnel bajo las montañas, en concreto bajo el macizo del Vignemale o de Comachibosa. Partiría del municipio de Biescas y llegaría al de Pierrefitte-Nestalas, con una longitud de casi cuarenta y dos kilómetros.

Para conectar España y Francia por carretera, este territorio cuenta con uno de los tres pasos que hay en el Alto Aragón. Es el de Portalet, siendo los otros dos los de Somport y Bielsa, en La Jacetania y el Sobrarbe, respectivamente.

La conexión con Huesca, Zaragoza, Madrid, Valencia y Barcelona ha quedado mejorada con la conversión del puerto de Monrepós en autovía, si bien el Alto Gállego y La Jacetania anhelan que se complete la construcción del eje Pamplona-Huesca-Lérida en cada una de sus zonas.

De momento, disfrutan del hecho de que una reivindicación —la carretera Yebra de Basa-Fiscal— ya sea una realidad; lo es desde hace algún tiempo. Este vial y el vetusto Eje Pirenaico, con su puerto de Cotefablo, permiten el acceso desde el Alto Gállego a Ordesa y Monte Perdido, espacio protegido situado en la vecina comarca del Sobrarbe.

Continuará.

Este texto es obra de Alberto Cebrián.

HUESCA, HIJA DE PYRENE. PRÓLOGO:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-un-territorio-siempre-vivo-prologo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. LA JACETANIA:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-la-jacetania-un-territorio-siempre-vivo/

10 de julio de 2026 |
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