Las empresas Casa de Ganaderos, Franco y Navarro, y Oviaragón desarrollan un sistema, basado en la inteligencia artificial, para la detección precoz de la enfermedad respiratoria ovina. Son las empresas comercializadoras de carne de ovino más importantes de Aragón y componen, bajo la coordinación de Casa de Ganaderos de Zaragoza, el Grupo Operativo (GOP2024-02): “Monitorización y control en tiempo real del complejo respiratorio ovino en corderos de cebo (RESPICOR)”. Las tres firmas citadas engordan más del ochenta por ciento de los corderos comercializados anualmente por la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Ternasco de Aragón.
Conviene recordar que Casa de Ganaderos es la empresa más antigua de España, habiendo sido fundada en 1218, bajo el reinado de Jaime I. Desde entonces se ha ido adaptando a los nuevos tiempos, ofreciendo a sus socios las soluciones más eficaces y eficientes para resolver sus inquietudes y problemas del día a día. En Casa de Ganaderos se dan la mano, por tanto, tradición e innovación.
En esa línea, y dado que la modernización de las explotaciones ovinas es una necesidad, RESPICOR tiene por objetivo monitorizar la sanidad respiratoria de los corderos durante el periodo de cebo, ya que es la principal causa de muerte y de pérdidas económicas en la producción ovina aragonesa. Para llevar a cabo esto, el proyecto ha creado dos líneas bien diferenciadas: la primera se ha centrado en la condición ambiental en la que se encuentran los corderos y la segunda en detectar de manera precoz la aparición de la enfermedad respiratoria en los mismos.
La condición ambiental se medirá a través de distintos sensores que establecerán en tiempo real la situación, avisando a los responsables de los animales cuando las condiciones sean desfavorables. De esta forma, se podrán tomar las medidas necesarias para evitar los riesgos para los corderos. Esto requiere de contar con medidores que, en tiempo real, se comuniquen con herramientas informáticas que evalúen la combinación de los distintos parámetros analizados y, en caso necesario, emita una alarma. Esto permite poner remedio a situaciones que podrían favorecer la aparición de problemas respiratorios.
Para monitorizar la enfermedad respiratoria se ha adoptado una solución innovadora, detectando toses y estornudos que son indicadores tempranos de enfermedad. Esto es un reto enorme que requiere de la creación de prototipos captadores de sonidos en la granja y la ayuda de la inteligencia artificial para distinguir cuáles de los sonidos recogidos son verdaderamente toses o estornudos de los corderos. La elevación del número de toses o estornudos respecto a la situación anterior nos informa de un incremento en la patología respiratoria, permitiendo aplicar tratamientos en caso de ser necesario. De esta manera se conseguirá reducir tanto la mortalidad provocada por el complejo respiratorio ovino como las pérdidas que conlleva.
El carácter innovador de este proyecto ha requerido conformar un equipo multidisciplinar que une el conocimiento de las empresas promotoras del proyecto con los conocimientos técnicos del grupo de ingenieros G2PM y la experiencia de José María González Sainz, diplomado europeo en el manejo y sanidad de los pequeños rumiantes (ovino y caprino).
Estas actividades se extienden desde 2024 hasta septiembre de 2027 y se espera poder comenzar con la difusión de los resultados obtenidos en invierno de 2027. Este proyecto cuenta con cofinanciación europea y española: el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) aporta el ochenta por ciento y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación aporta el veinte por ciento restante.
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La Diputación de Huesca concede el Félix de Azara 2026 a los regantes de la provincia “por su contribución al medio ambiente y al desarrollo sostenible”
El pleno de la Diputación de Huesca ha aprobado por unanimidad conceder el XXVIII Galardón Félix de Azara a los regantes de toda la provincia. Esta institución, con su máximo reconocimiento, quiere “valorar el trabajo de este colectivo, representado por Riegos del Alto Aragón y por el Canal de Aragón y Cataluña, a favor del medio ambiente y el desarrollo sostenible”. Argumenta que “esos dos sistemas no sólo riegan campos, sino que estructuran el territorio, hacen posible la vida en amplias zonas rurales y contribuyen a mantener un equilibrio entre actividad humana y medio natural”.
Al hilo de la concesión de este Galardón Félix de Azara, la Diputación Provincial de Huesca hace público el siguiente comunicado:
“Las grandes infraestructuras hidráulicas no han servido solamente para crear regadíos. La construcción de grandes canales y embalses ha llevado agua a rincones donde antes no la había. Gracias a estos sistemas, muchas poblaciones y miles de personas de nuestra provincia se aseguran el abastecimiento de agua potable incluso en tiempos de sequía.
Más allá del agua de boca, la red hidráulica ha transformado por completo la agricultura, convirtiendo tierras áridas en espacios fértiles y productivos. Hoy, este modelo sostiene miles de explotaciones agrarias y da soporte a una actividad económica que fija población, vertebra el territorio y contribuye a evitar el abandono y la degradación del medio rural.
Además, los regantes han apostado de forma clara por las nuevas tecnologías para la gestión del agua, desarrollando proyectos de digitalización, sistemas de telemando remoto, automatización de captaciones, sustitución de compuertas manuales por motorizadas, uso de energías renovables,… Una transformación tecnológica que tiene un fin ambiental directo: usar mejor el agua y mejorar la capacidad de respuesta del sistema.
Por todos estos motivos, la Diputación quiere reconocer a quienes, generación tras generación, han hecho posible todo esto: los regantes de nuestra provincia, que han sido y siguen siendo pieza fundamental en el desarrollo de nuestra tierra.
Premiar a los regantes es también reconocer una forma de entender el medio rural. Una forma basada en cuidar el agua, hacerla productiva sin despilfarro, compartirla entre territorios, tecnificar su gestión y convertir ese esfuerzo en prosperidad, empleo y cohesión territorial. Esa combinación entre naturaleza, trabajo humano e innovación conecta a la perfección con el espíritu de un galardón ambiental como el Félix de Azara”.














