ASAJA Huesca muestra su “preocupación ante la aparición de un brote de dermatitis nodular contagiosa en Cataluña, una enfermedad vírica que afecta al ganado bovino y que puede tener graves consecuencias económicas para el sector vacuno si no se gestiona con rigor y proporcionalidad”. El brote aparecía en una granja de recría de bovino, localizada en la provincia de Gerona —había ya numerosos focos en Francia e Italia—.
El secretario general de ASAJA Huesca y ASAJA Aragón, Ramón Solanilla, insta al Ministerio de Agricultura a “aplicar el principio de regionalización, tal y como recoge el Manual de Lucha contra la Dermatitis Nodular Contagiosa, de modo que las restricciones de movimiento de animales se limiten únicamente a las zonas afectadas”.
Esta organización profesional agraria considera que “cerrar el tráfico general de animales o suspender las exportaciones sería un duro golpe para el sector, hundiendo los precios y poniendo en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones ganaderas”. Asegura que “mercados como Marruecos o Líbano ya se están resintiendo”.
Así mismo, ASAJA Huesca solicita al Ministerio que extreme las medidas de prevención de contagio de la enfermedad. La organización recuerda que “la detección temprana y la coordinación entre administraciones y veterinarios son clave para evitar la propagación de esta patología”, y apela a la responsabilidad y colaboración de todos los actores del sector para mantener la sanidad animal en España.
Por último, quiere trasladar un “mensaje de tranquilidad a la sociedad: la dermatitis nodular contagiosa no supone ningún riesgo para la salud del consumidor ni para la seguridad alimentaria, ya que se trata de una enfermedad que únicamente afecta a los bovinos”.
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Las comunidades autónomas españolas reclaman “una política hídrica estable, nuevas inversiones en infraestructuras y mayor respaldo institucional al regadío”
Representantes institucionales de seis comunidades autónomas españolas (Cataluña, Comunidad Valenciana, Región de Murcia, Castilla-La Mancha, Extremadura, y Castilla y León) participaron en el XVI Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, celebrado en recientes fechas en Ciudad Real. Ahí reclamaron “una política hídrica estable, nuevas inversiones en infraestructuras y un mayor respaldo institucional para garantizar el futuro del regadío”.
Defendieron “el carácter estratégico del regadío para garantizar la producción de alimentos, sostener la economía rural y fijar población en numerosas zonas agrícolas españolas”. Uno de los asuntos que centró el debate fue “la necesidad de reforzar las inversiones en modernización y eficiencia hídrica”. Los participantes destacaron “el esfuerzo que están realizando las comunidades de regantes para incorporar tecnologías de precisión, sistemas de telecontrol y herramientas digitales, con el fin de optimizar el uso del agua y de reducir consumos energéticos”.











