Las reacciones de las organizaciones profesionales agrarias sobre el acuerdo comercial firmado entre la Unión Europea y Australia no se han hecho esperar. ASAJA, COAG y Unión de Uniones ya han manifestado su oposición frontal, y UPA se muestra cautelosa.
ASAJA
ASAJA señala que, “mientras el campo europeo sigue bajo presión, Bruselas abre la puerta a más importaciones”. Alerta del “impacto que este acuerdo comercial va a tener sobre sectores sensibles como el vacuno, ovino-caprino y azúcar”. Indica que, “una vez más, el sector agroalimentario europeo es moneda de cambio, a favor de intereses industriales como la automoción y la industria química, y a favor del acceso a materias primas estratégicas vinculadas a la transición energética, como el litio, el magnesio o el aluminio”. ASAJA pide a los eurodiputados que voten en contra de su ratificación.
UPA
UPA muestra su “cautela ante los posibles efectos del acuerdo Unión Europea-Australia, especialmente en el sector ovino-caprino”. Reclama que, “en el paso del texto del acuerdo por el Parlamento Europeo y en la redacción, todavía pendiente, de las cláusulas de salvaguardia, se aplique el máximo celo para la protección de sectores clave de la agricultura y ganadería española, como es el caso del vacuno y muy especialmente del ovino-caprino, un sector en crisis que requiere del máximo apoyo, pues es insustituible”.
COAG
COAG denuncia que “el acuerdo comercial Unión Europea-Australia es una traición a los agricultores y ganaderos españoles y europeos, ya que abre las puertas del mercado europeo a decenas de miles de toneladas de carne de vacuno y ovino australiano producidas con estándares incompatibles con los exigidos en Europa, sin garantías reales para los productores europeos y en plena crisis de costes agrarios por la guerra en Oriente Próximo”.
UNIÓN DE UNIONES
Unión de Uniones critica que la Comisión Europea acelere “acuerdos comerciales sin garantías para el sector agrario”, como los establecidos con MERCOSUR y ahora con Australia. Alerta de que “agravan la presión sobre los productores en un contexto ya de gran incertidumbre y aumento de costes”. Insiste en que “no se trata de rechazar los acuerdos comerciales, sino de garantizar que se desarrollen en condiciones justas, con reciprocidad en las exigencias y con una evaluación rigurosa y pública de su impacto sobre el sector agrario”.
Otras noticias
El proyecto LAIKcA, liderado por el CITA de Aragón, ha estudiado cómo conocer mejor las necesidades hídricas de los cultivos y planificar el regadío
El CITA de Aragón ha liderado el proyecto LAIKcA, cuyo objetivo ha sido “mejorar la estimación de las necesidades hídricas de los cultivos y la planificación del regadío en grandes extensiones de cultivo, y todo ello en un contexto de cambio climático”. Se han obtenido “los primeros resultados y se ha desarrollado una metodología orientada a la citada mejora”. La investigación se ha desarrollado en dos grandes zonas regables del valle medio del Ebro: el sistema del Canal de Monegros y el Fielato de Zaidín, que suman cincuenta y tres comunidades de regantes. El CITA de Aragón incide en que “la evolución del clima, la introducción de nuevas variedades, los cambios en las fechas de siembra y recolección, y la transformación de los modelos productivos hacen necesario revisar los parámetros de riego para adaptarlos a la situación agroclimática y de mercado actual”.













