El Gobierno de Aragón destaca la importancia del sector de frutas y hortalizas de este territorio, y lo hace en el marco de celebración del Año Internacional de las Frutas y Verduras, declarado por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura).
El sector de frutas y hortalizas es el segundo en Aragón en aportación económica agroalimentaria (tras el cárnico), y es uno de los más destacados en cuanto a exportaciones.
El sector de la fruta aragonesa genera 134,2 millones de euros al año, lo que representa el 7,6 por ciento de la producción final agraria.
El Ejecutivo aragonés destaca igualmente el liderazgo de este territorio en producción de fruta dulce de hueso en España, incidiendo en el caso de la cereza (con el 41 por ciento de la producción del país) y el melocotón (que representa el 34 por ciento de la producción total).
Aragón cuenta con las denominaciones de origen protegidas Melocotón de Calanda y Cebolla Fuentes de Ebro.
También se resalta el apartado de frutas con tratamientos integrados y la borraja con sello C´alial.
El sector de frutos secos cuenta con las variedades de almendra Soleta y Belona, procedentes del programa de mejora genética del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (CITA) de Aragón.
El Gobierno de Aragón recuerda que se están llevando a cabo acciones de promoción del sector de frutas y hortalizas, con la participación de actores del ecosistema agroalimentario.
Anuncia que se ejecutan actuaciones en escuelas, y que se trabaja con organizaciones de productores de frutas y hortalizas, cooperativas, Fundación Dieta Mediterránea, Asociación Cinco al Día, CITA y Aragón Ecológico, entre otros agentes.
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Agentes del sector logístico agroalimentario analizan en Zaragoza las vulnerabilidades de la cadena y el papel de la innovación para crecer en seguridad y competitividad
ALIA —Clúster de Logística de Aragón— ha reunido en Zaragoza a agentes de este sector para analizar las vulnerabilidades de la cadena logística agroalimentaria y los retos de la innovación. El evento ha contado con dos mesas redondas.
PRIMERA MESA REDONDA
Algunas de las cuestiones que se han abordado son éstas: ¿cómo se logra el equilibrio entre el elevado consumo energético en la cadena de frío y la reducción de emisiones? ¿Hasta qué punto el software permite anticipar roturas de stock? ¿Cómo se gestiona el estrés operativo de las flotas para garantizar el producto fresco? Han intervenido Jorge Falcón, de Carreras Grupo Logístico; Alberto Domínguez, de bonÀrea; Eduardo Costa, de Grupo Costa; y Guillermo Saldaña, de Panishop.
En la sesión se ha hablado de cómo enfrentarse a las grandes crisis y disrupciones, y se ha puesto de relevancia “la importancia de contar con planes de contingencia”. Jorge Falcón ha indicado, al respecto, que “son planes de reacción que se trabajan tanto internamente como con los clientes, y en los que se planifican cuestiones como las entregas o cómo gestionar las caídas”. Alberto Domínguez ha subrayado “la importancia de adaptarse en caso de sobrecostes para que no los asuma el cliente final”. Y Eduardo Costa ha destacado “las exigencias de la logística de animales vivos, ya que se viene de pandemias con elevados costes para el sector”.
SEGUNDA MESA REDONDA
La segunda mesa redonda ha estado dedicada al futuro del sector y ha reunido a Teresa de la Cruz, Project Manager de Zaragoza Logistics Center; Darioleta Aranda, de Disaragon; y Jesús Estrada, de Ako. Han compartido su visión sobre la innovación, digitalización y eficiencia como palancas clave para reforzar la seguridad y competitividad. El papel de los gemelos digitales en las simulaciones de macro-shocks, el reto térmico de las rutas de frío de última milla y las herramientas predictivas se han tratado en este bloque.
Teresa de la Cruz ha dicho: “La tecnología y el poder del dato están ahí; la cuestión es cómo y cuándo usar el dato. Verdaderamente no se está explotando; es un problema de confianza”. A este respecto, Jesús Estrada ha añadido “la cuestión de que las empresas asuman la cultura de la inversión, en el sentido de que se vea como un valor añadido y no como un coste; si demuestras con datos el retorno logrado de la inversión, la idea cambia”.












