El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) está llevando a cabo trabajos de mejora genética con el Melocotón de Calanda con el fin de conseguir nuevas variedades que permitan un mayor rendimiento y calidad. La consejera de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento del Gobierno de Aragón, Maru Díaz, ha visitado una de las parcelas de experimentación en Puigmoreno. Estos trabajos de investigación están financiados por el Fondos de Inversiones de Teruel y están liderados por las investigadoras María José Rubio Cabetas, del CITA de Aragón, y Celia M. Cantín, de la Estación Experimental de Aula Dei (EEAD-CSIC). La treintena de preselecciones con las que se investiga pueden suponer a futuro hasta un incremento del veinte por ciento en los beneficios de los agricultores.
Aragón es la comunidad autónoma con mayor superficie de producción de melocotón y nectarina a nivel nacional con más de 18.000 hectáreas y una producción de más de 228.000 toneladas. La Denominación de Origen Protegida (DOP) Melocotón de Calanda es la única de melocotonero del mundo y su área de cultivo se encuentra comprendida a lo largo de 45 municipios de la comarca del Bajo Aragón. En 2021 se alcanzaron los 4,5 millones de kilos de producto certificado, que se comercializaron principalmente en España y un veinte por ciento se destinó a la exportación, principalmente a destinos europeos como Alemania, Suiza, Portugal e Italia.
El programa de mejora genética del CITA de Aragón ya cuenta con treinta nuevas preselecciones que se plantaron en la zona del Bajo Aragón en 2018 para observar su adaptación a la zona de cultivo, y de las que se han comenzado a evaluar los primeros frutos. Además, el CITA pone a disposición del proyecto, que se prolongará hasta el 2024, sus laboratorios de material vegetal, biotecnología y microbiología donde se siguen obteniendo nuevas preselecciones para ser evaluadas en la zona de cultivo y se lleva a cabo la evaluación de la calidad de los frutos de las ya existentes.
Por otro lado, se está llevando a cabo un estudio, con la colaboración del investigador Jèrôme Grimplet, también del CITA, con el objetivo de entender el control genético de caracteres importantes en esta tipología de frutos, como la fecha de maduración, el contenido de azúcar o el calibre.
Tras la visita a la finca experimental, la consejera Maru Díaz; Lucía Soriano, directora gerente del CITA; y la investigadora Celia M. Cantín han mantenido un encuentro informal en el salón social de Puigmoreno con agricultores, dirigentes de la Denominación de Origen y otros miembros del sector, así como con representantes de otras entidades agroalimentarias de la zona.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.











