La primera mesa de debate celebrada en el X Foro Nacional de Desarrollo Rural, que tuvo lugar en el marco de la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA), en Zaragoza, se tituló “Geopolítica de los sistemas agroalimentarios”. En ella se habló de la importancia que ha adquirido la política alimentaria en el debate internacional y de la relevancia de apostar por la excelencia, la dimensión y la internacionalización de las empresas.
Gonzalo Eiriz, del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, fue claro al afirmar que “la agricultura y la alimentación son un acto geopolítico”. Incluso la comida ha vuelto a convertir en “arma de guerra”; de hecho, “las personas más afectadas por el problema del no acceso a los alimentos viven en zonas de conflicto armado”.
Habló del papel de Europa y de España en el nuevo orden global. Dijo que “deben defender un mundo que funcione con reglas”. Y añadió que “nuestro país lo tiene todo para liderar la agroalimentación en el Mediterráneo y en el Atlántico; para ello debe diversificar mercados y apostar por la innovación y la calidad”.
En esta mesa de debate se defendió la idea de que “la excelencia es la única manera de competir”. Es algo en lo que incidió Ángel Vallín, director comercial de Frutaria Innovación, que forma parte del Grupo Samca y que cuenta con unas catorce mil hectáreas de terreno distribuidas por el mundo. Es una firma que trabaja en la innovación varietal relativa a la fruta.
Destacó que “hay que fidelizar al consumidor y ello se consigue garantizando el mejor producto en el lineal: por su apariencia pero especialmente por su gusto”. Ángel Vallín indicó que “a la hora de vender un producto su imagen es importante pero lo que realmente es definitorio es la sensación que se experimenta al degustarlo”.
Gonzalo Eiriz, en su presentación de la mesa técnica, también hizo mención al hecho de que “hasta hace poco los países buscaban lugares en los que producir más barato; sin embargo, ahora demandan sitios en los que producir más seguro y con mayor estabilidad”.
El término estabilidad formó parte igualmente del discurso de Ignacio Atance, director del Servicio de Estudios de la Fundación Grupo Cajamar. Señaló que “una empresa la adquiere —la estabilidad— al aumentar su dimensión y al internacionalizarse; esto es importante porque ayuda a afrontar con mayores garantías los retos actuales y futuros”.
Añadió que “precisamente la falta de tamaño de una empresa puede condicionar su porvenir”. Vino a decir que “de ahí se deriva la diferencia entre la buena situación de la macroeconomía y las dificultades existentes al descender a la microeconomía, con explotaciones agrarias de pequeña dimensión, envejecidas y con problemas formativos”.
Por tanto, las enseñanzas que se sacan de la mesa técnica “Geopolítica de los sistemas agroalimentarios” se orientan a “la importancia de apostar por la excelencia, la calidad y la innovación, como claves de la competitividad”; así como a “la relevancia de que las empresas ganen en dimensión y se internacionalicen”. Y lo más importante, asumiendo la evolución del mundo: “La agricultura es un poder geopolítico”.
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Cien años de la Confederación del Ebro: “Modernizar el país por medio del conocimiento, planificación y obras hidráulicas orientadas al interés común”
El Real Decreto por el que se creó la Confederación Sindical Hidrográfica del Ebro, actual Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), se firmó hace cien años —el 5 de marzo de 1926—. La Gaceta de Madrid lo publicó al día siguiente —el 6 de marzo de 1926—.
En este centenario, la CHE hace algunas reflexiones sobre su historia, su propia existencia y la conmemoración de la efemérides:
“La firma del Real Decreto y su publicación en la Gaceta de Madrid consolidó un modelo que introdujo la gestión del agua desde la unidad de cuenca, sin tener en cuenta los límites administrativos.
Una iniciativa acorde con el pensamiento regeneracionista de la época, que defendía modernizar el país mediante conocimiento, planificación y obras hidráulicas orientadas al interés común.
En ese contexto, el ingeniero Manuel Lorenzo Pardo impulsó la creación de un organismo para gestionar el agua con visión de conjunto: la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Hoy la cuenca afronta episodios intensos de inundación y sequía. En ella conviven usos agrícolas, urbanos, energéticos, industriales y lúdicos, con la necesidad de conservar los ecosistemas.
La Confederación del Ebro lo aborda mediante la planificación, información pública, prevención y coordinación con administraciones y sectores.
El centenario sitúa el foco en ese trabajo: planificación, gestión y protección del dominio público hidráulico, construcción y mantenimiento de infraestructuras, gestión de patrimonio y su impacto directo en abastecimientos, actividad económica, prevención de crecidas y estado ambiental.
Las actividades conmemorativas ya están en marcha.
En diciembre de 2025 se inauguró en Reinosa la primera edición de la exposición itinerante Por la cuenca del Ebro, que continúa en 2026 por distintas sedes. La próxima será Miranda de Ebro, cuya inauguración está prevista para el 12 de marzo.
De octubre a enero se mostrará la exposición central en el Palacio de Sástago (Zaragoza), y también en el mes de octubre se celebrará el acto central conmemorativo.
El programa de 2026 incluye, además, la publicación de un libro, la realización de un documental y la organización de un ciclo de encuentros en los que se abordarán temas como la gestión del agua, la cultura de los territorios del Ebro, el medio ambiente, la historia o las actividades económicas en torno a los ríos”.











