UPA Aragón hace balance del pasado año 2019 en Huesca (balance que sirve para el resto de Aragón). Dice que ha sido un nuevo año horrible, con afecciones en las producciones por culpa de inclemencias atmosféricas (sequía, pedrisco, heladas,…) y con precios bajos (inferiores en muchos casos a los costes de producción).
Respecto a los precios bajos, José Manuel Roche, secretario general de UPA Aragón, señala que el sector de la fruta está viviendo una situación crítica, que ha llevado en el último ejercicio al cierre de un centenar de explotaciones en la provincia de Huesca.
Estos agricultores han decidido arrancar sus frutales y dedicar su superficie de cultivo a explotaciones superintensivas de olivo o almendro.
UPA lamenta que el modelo superintensivo se esté imponiendo tanto en agricultura como en ganadería, lo cual va en contra de la defensa de un agro familiar.
José Manuel Roche indica que los datos agrarios de Aragón se ven enmascarados por la buena situación que vive el sector porcino.
De cara a 2020 vaticina problemas, y de hecho las organizaciones profesional agrarias van a convocar movilizaciones.
UPA Aragón habla también del Programa de Desarrollo Rural de Aragón, que va a caer a la mitad en consignación presupuestaria, ya que el periodo 2014-2020 ha contado con 1.075 millones de euros, y en cambio el nuevo periodo 2021-2027 se va a quedar en 550 millones de euros.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.










