UPA Aragón solicitará en la reunión del 20 de abril, en la que el Departamento de Agricultura y el sector agrario abordarán la situación del campo aragonés, un plan de apoyo urgente a los agricultores y ganaderos más afectados. Pedirá que todas las administraciones públicas se impliquen. El análisis que realiza UPA Aragón sobre cómo están las cosas en el momento presente es éste:
– “Los cultivos de secano (trigo, cebada, avena…), que ocupan más de setecientas mil hectáreas en Aragón y que necesitan la lluvia para desarrollarse, están agonizando en todo el territorio. La mayor incidencia se da en las márgenes derecha e izquierda del Ebro en la provincia de Zaragoza, la comarca de Belchite y el Bajo Aragón, zonas en las que se da por perdido el cincuenta por ciento de la cosecha de cereal de invierno”.
– “Los cultivos leñosos en secano (olivar, frutos secos, viñedo…), que habitualmente tienen una mejor resistencia a la sequía, se encuentran ya en estas fechas muy afectados, principalmente porque arrastran varios años de bajas precipitaciones y de intenso calor”.
– “Los cultivos de regadío (hortalizas, maíz, oleaginosas, frutales…), que dependen principalmente del agua embalsada, están en una situación de incertidumbre, ya que el agua acumulada en las presas es un doce por ciento menor que en años anteriores”.
– “En la ganadería (especialmente extensiva y semiextensiva) es ya seguro que no habrá suficiente pasto disponible y que las pérdidas para los ganaderos serán millonarias, ya que se van a ver obligados a adquirir más piensos, lo que incrementará notablemente sus gastos debido a los altos precios que registran, además de tener que recurrir en los casos más extremos a llevar cisternas a sus animales para que puedan beber”.
Otras noticias
Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.











