UPA reclama al Gobierno de España que convoque con urgencia la mesa de adversidades climáticas. Lo hace tras constatar “las graves pérdidas en más de ciento veinte mil hectáreas de cultivos de fruta de hueso y de pepita, frutos secos, viñedo, cereales, olivar y cítricos”. Dice que también “se han observado retrasos en siembras como patata, maíz, remolacha, tomate para industria o tabaco, lo que se traducirá en un incorrecto desarrollo del cultivo”. La citada organización profesional agraria asegura que “las tormentas han sido generalizadas en un gran porcentaje de comunidades autónomas, siendo el granizo el fenómeno más dañino”. UPA añade que “los daños estarán muy por encima de las cifras que maneja Agroseguro, que ha limitado a ochenta mil las hectáreas afectadas”.
El informe que UPA presenta sobre Aragón es el siguiente:
“El granizo ha afectado al cereal en comarcas de todas las provincias. Hay problemas en el cuajado por las lluvias, sobre todo con el melocotón y la nectarina. Habrá una reducción en la producción en todas las frutas de hueso, excepto en la cereza; no hablamos de una gran reducción, pero sí hay disminución. Este año puede haber calibres grandes. La cosecha en melocotón amarillo se presenta muy irregular. Hay mucho miedo con las tormentas, que puedan echar todo a perder. En la zona del Matarraña han caído granizos de tres centímetros de diámetro. En cuanto a la ciruela se espera una cosecha más o menos normal para las variedades que se cultivan en la zona. Se está muy pendiente de la evolución de los daños por abolladura y monilia. Hay zonas de Huesca donde la cereza se ha visto afectada en este último fin de semana”.
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El proyecto europeo CO2-FrAMed ha visitado las instalaciones de riego fotovoltaico ya en funcionamiento en cinco comunidades de regantes de Huesca
Todo el consorcio del proyecto europeo CO2-FrAMed, que lleva por título “Agricultura libre de CO2 para la región mediterránea” y del que forma parte Riegos del Alto Aragón, ha visitado las instalaciones fotovoltaicas construidas en la provincia de Huesca y que ya están en funcionamiento. Pertenecen a cinco comunidades de regantes. FENACORE señala que “este proyecto cumple con el doble objetivo de dar estabilidad al regante a la hora de afrontar su coste energético y de reducir la huella de carbono, consumiendo la energía que producen las placas fotovoltaicas del propio agricultor”. Añade que “CO2-FrAMed demuestra cómo el apoyo de fondos europeos para tecnologías innovadoras puede traducirse en reducción de emisiones, estabilidad de costes y una transición energética real para el regadío”.















