La organización agraria Unión de Uniones se hace eco de los datos que publica el Ministerio de Agricultura sobre el sector lácteo en 2022 (vacuno, ovino y caprino). Denuncia que fue un año nefasto para los productores lácteos, con un incremento de costes sin precedentes, el cual no se tradujo en un precio justo para su trabajo.
Unión de Uniones habla de debacle del eslabón productor del sector lácteo en 2022, con un cierre de granjas superior a las cifras habituales: más de dos al día en vacuno, casi una en ovino, y más de una y media al día en caprino. En diciembre de 2022 quedaban en España 10.665 granjas de vacuno, 2.667 de ovino y 3.851 de caprino (todas ellas de leche).
Unión de Uniones habla de mala situación en todo el territorio español, si bien en ovino de leche los territorios más afectados fueron la Comunidad Valenciana, Aragón, Madrid, Cantabria y País Vasco; en vacuno fueron Comunidad Valenciana, La Rioja y Extremadura; y en caprino se llevaron la palma Baleares, Madrid, Aragón, Comunidad Valenciana y Extremadura.
Concluye diciendo que, “fruto de esta crisis en el eslabón productor, se ha dado una fuerte caída en la producción que sin duda se ha trasladado hasta el consumidor; en total se han producido sesenta mil toneladas menos de leche, con una caída en la producción respecto al año pasado de en torno al dos por ciento en cada caso (ovino, caprino y vacuno)”.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.











