Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

viernes, 4 de septiembre de 2026

Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

viernes, 4 de septiembre de 2026

Un total de 55 países compraron alfalfa deshidratada española en la campaña 2020-2021

Se ha batido un nuevo récord de países importadores de alfalfa deshidratada española. Son 55 los países compradores en la campaña 2020-2021 (que fue desde el 01 de abril de 2020 hasta el 31 de marzo de 2021). Los principales países importadores son Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y China.

Son datos que publica la Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada (AEFA), con base en la información que emana de la Secretaría de Estado de Comercio. AEFA incide en su apuesta por la promoción exterior y la diversificación de mercados.

Este colectivo hace alusión a las dificultades de logística habidas desde que se desató la pandemia de la COVID-19, y al esfuerzo que han realizado las industrias deshidratadoras españolas para lograr vender sus productos en el mercado internacional.

El total exportado en esta última campaña ascendió a 1.212.011 toneladas, de las cuales 834.450 fueron en formato bala y 377.561 correspondieron a las ventas de pellets.

AEFA destaca el dato de los 55 países compradores de alfalfa española y también que 27 países compraron forrajes deshidratados en una cantidad superior a las 1.000 toneladas.

Emiratos Árabes Unidos es el principal destino de los forrajes españoles, con 521.250 toneladas (en su mayoría en formato paca o bala deshidratada); es el 43 por ciento del total exportado por la industria española.

Arabia Saudí ocupa el segundo puesto del ránking, con 192.202 toneladas (en este caso las importaciones saudíes fueron en su mayoría en formato pellet).

China, que “probablemente ha sido uno de los destinos más condicionados por la situación del transporte marítimo”, importó 123.453 toneladas, lo que ha supuesto un “importante descenso en las ventas”. Jordania y Francia son el cuarto y quinto destino con 71.246 y 62.330 toneladas respectivamente.

Corea del Sur continúa con su crecimiento y se sitúa como sexto destino de la exportación española de alfalfa, con un incremento del 55 por ciento respecto a la campaña anterior.

La evolución de las exportaciones al mercado japonés continúa con un aumento progresivo y estable desde hace ya 6 campañas, y crece un 18 por ciento en la adquisición de nuestros de forrajes desecados.

En el lado negativo, China, con un descenso de las ventas de un 50 por ciento; Líbano, donde las compras también caen en el mismo porcentaje que en el gigante asiático; y Túnez, con una caída del 39 por ciento, son los países donde las importaciones han disminuido con relación a la pasada campaña.

1 de junio de 2021

Otras noticias

HUESCA, HIJA DE PYRENE – Los Monegros, un territorio siempre vivo

Los Monegros son puro contraste con el paisaje que se puede observar en el resto de la provincia de Huesca, tanto en la cordillera pirenaica como en el Prepirineo y sus somontanos. Constituyen el nexo de unión entre las montañas y el valle del Ebro, sobresaliendo su carácter árido extremo.

Estamos ante una estepa o llanura dotada de una geología singular y no exenta de montículos y de torrollones cincelados por las lluvias de las tormentas y por el cierzo, así como de estribaciones como la serranía de Alcubierre, resultado de la suma de varias sierras: la Alta de Leciñena, Lanaja, Pallaruelo y Santa Quiteria.

Precisamente estas montañas, de no excesiva altura —no llegan ni tan siquiera a alcanzar los novecientos metros de altitud—, marcan el límite entre las provincias de Huesca y de Zaragoza. La comarca de Los Monegros se ubica en la primera pero se adentra también en la segunda.

Llama la atención que, aun siendo característica su aridez, su nombre —Los Monegros— derive de la expresión “montes negros”, en alusión a los bosques de pinos, enebros y sabinas que había en este territorio y que todavía perduran en la citada serranía de Alcubierre.

Y no, no es cierto que la mayor o menor masa arbórea que hubiera en su momento en tierras monegrinas quedase deforestada para construir las embarcaciones de la Armada Invencible. Es lo que se ha dicho y se sigue diciendo en más de una ocasión, aunque ello no obedece más que a una mera leyenda urbana.

Lo cierto es que es una comarca que en la actualidad ofrece estampas propias de un territorio desértico. Y tal vez sería un páramo, exento en su conjunto de vida vegetal, animal y humana, si no fuese por el agua que irriga estas tierras.

El debate, llegados a este punto, suele estar servido: ¿hay biodiversidad porque ha llegado el agua o la habría sin la participación de este recurso? Es en realidad una controversia estéril.

Lo que está claro es que Los Monegros tienen un carácter único, lo que les sirve para contar con firmes defensores de la necesidad de su protección, los cuales incluso han demandado que sean declarados parque nacional. Añaden a su argumentación el atractivo ornitológico de la zona, con epicentro en la laguna de Sariñena.

Por Los Monegros deambuló en el verano de 1134 Alfonso el Batallador, herido de gravedad en el ataque almorávide que sufrió durante el asedio de Fraga. Murió en Poleñino, siendo su cuerpo trasladado hasta el castillo de Montearagón, en donde permaneció hasta el siglo XIX, momento en el que sus restos fueron llevados hasta la iglesia de San Pedro el Viejo, en Huesca.

La Casa Real de Aragón iba a tener en las décadas siguientes a la muerte de El Batallador una vinculación muy especial con el territorio monegrino, llegando a fundar allí el monasterio de Sijena. Éste, ¿fue la particular arca de Noé de la reina Sancha de Castilla, esposa del monarca Alfonso II?

La cristiandad vivía durante el siglo XII en un estado de temor permanente ante la posibilidad de que el islam se hiciese con la ciudad sagrada de Jerusalén. Los seguidores de Jesucristo veían este acontecimiento, en caso de producirse, como una auténtica maldición, que les acarrearía su castigo eterno.

Ese miedo lo sufría de un modo muy especial la citada reina. Su angustia le llevó a alumbrar la idea de construir un monasterio junto al río Alcanadre, a modo de tabla de salvación, no de animales, como la de Noé, sino de almas humanas para cuando los musulmanes acabasen tomando Jerusalén.

Tal hecho aconteció en octubre de 1187. Saladino, sultán de Egipto y de Siria, conquistó esa ciudad. Pocos meses más tarde, en abril de 1188, se fundó el Real Monasterio de Santa María de Sijena, de gran importancia y riqueza en la Corona de Aragón. Quedó vinculado a la orden militar de los hospitalarios de San Juan de Jerusalén.

Sancha de Castilla ya tenía su propia arca de Noé, siendo representado el episodio del Diluvio Universal en las pinturas murales de la sala capitular. Sorprenden la dimensión y el valor histórico y patrimonial de todo el conjunto monástico allí construido.

Por cierto, ¿qué parentesco tenían Noé y Pyrene, según la mitología? Esta princesa era biznieta del personaje bíblico.

Villanueva de Sijena no sólo atesora la joya artística de su monasterio, sino que cuenta con la casa natal de un insigne altoaragonés: Miguel Servet, todo un hombre del Renacimiento, por la cantidad de disciplinas que cultivó.

Una de ellas fue la medicina, debiéndose a él una descripción de la circulación pulmonar de la sangre, algo que el propio Miguel Servet incardinó más en el ámbito teológico que en el científico. Precisamente sus tesis en torno a la Trinidad, negándola, y al bautismo, que recomendaba hacer en edad adulta, le llevaron a ser detenido en Ginebra y a ser condenado a muerte y quemado en la hoguera.

Y no se puede obviar otro enclave de enorme interés de Los Monegros: la Cartuja de Nuestra Señora de Las Fuentes, con sus pinturas murales, obra de fray Manuel Bayeu, cuñado de Francisco de Goya. La edificación actual es del siglo XVIII, si bien el germen se encuentra en un monasterio del XVI, patrocinado por los condes de Sástago.

La Diputación Provincial de Huesca adquirió este monumento en 2015 para su restauración paulatina. Obras de recuperación, visitas turísticas, conciertos de música,… dan vida a un enclave que había entrado en su día en franco deterioro. Es uno de los escenarios del festival Sonidos en la Naturaleza (SoNna), que recorre enclaves singulares de todo el Alto Aragón.

Los Monegros también atesoran ejemplos de arte mudéjar. La arquitectura aragonesa de este estilo fue declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, lo mismo que Ordesa y Monte Perdido, el Camino de Santiago y las pinturas rupestres del río Vero.

El Mudéjar se relaciona mucho con torres existentes en Zaragoza y Teruel pero lo podemos contemplar igualmente en Los Monegros, con construcciones que presentan cierta fusión con elementos góticos y renacentistas. Es característico el uso del ladrillo y de una ornamentación geométrica, sobre todo en los campanarios.

Esta ruta mudéjar monegrina está a caballo entre las provincias de Zaragoza y de Huesca, y la conforman las iglesias de Perdiguera, Leciñena, Alcubierre, Poleñino y Torralba de Aragón. Tal vez el ejemplo más destacado de todas ellas sea la de Santa Ana, en Alcubierre.

Ésta es una población que vio nacer a Mariano Gavín, más conocido como el bandido Cucaracha. Es posible que este apelativo lo recibiese por su vestimenta oscura y por su barba cerrada. Fue un caso paradigmático de lo que se dio en llamar bandolerismo.

Es algo que ha estado estrechamente ligado a la historia de la humanidad. Se ha estilado en cualquier época y lugar, tanto por tierra, con los salteadores de caminos, como por mar, con los piratas. No obstante, si hay un momento y un territorio con los que se identifica el bandidaje, estos son el siglo XIX y España.

Encontrarse con bandoleros era uno de los atractivos, no siempre recomendable, que tenían los viajes que realizaban por este país artistas, escritores y aventureros románticos procedentes de Francia, Inglaterra y Alemania. Los bandidos eran uno de los arquetipos de la España rebelde y auténtica de aquel tiempo.

Aragón y sobre todo la provincia de Huesca no fueron ajenos a este fenómeno. Todo lo contrario. Hubo muchos casos de forajidos y uno de ellos fue el de El Cucaracha, que llegó a reclutar su propia partida o cuadrilla, formada por medio centenar de integrantes.

Lo que de él se conoce mezcla realidad y leyenda. La tradición oral ha perpetuado su figura y la ha adornado con rasgos propios de un Robin Hood monegrino, que robaba a los ricos para dárselo a los pobres. Así era visto por unos, mientras que otros, por el contrario, lo tenían por un criminal.

Se le dio muerte en un tiroteo en un corral de Lanaja. Se dice que había sido narcotizado por el boticario del lugar, que además había dado parte a las autoridades. Y también se cuenta que El Cucaracha llevaba en uno de sus bolsillos una carta dirigida a Alfonso XII, recién llegado al trono español, en la que le pedía su indulto.

Puestos a imaginar historias, ¿cuántas veces este tal Mariano Gavín y sus secuaces debieron de otear las vertientes altoaragonesa y zaragozana de la serranía de Alcubierre? Seguro que estuvieron y se cobijaron en las cuevas de San Caprasio, de origen inmemorial.

Los Monegros presentan, por otro lado, un entramado conformado por numerosas carreteras secundarias, con la reivindicación sempiterna por parte de los habitantes de este territorio de que se mejoren en todos sus aspectos: anchura, estado del asfalto y señalización.

La aspiración permanente es tener una buena conexión viaria con los ejes de gran capacidad que comunican Huesca, Zaragoza y Lérida, ya que esta comarca se encuentra justo en el triángulo geográfico que forman esas tres ciudades. Tal demanda se observa vital para la economía y, por tanto, para las gentes de la zona.

Sariñena es la capital de Los Monegros y allí se celebra una feria que muestra la realidad socioeconómica de este territorio. Es un certamen industrial, agrícola y ganadero que lleva por nombre FEMOGA. Es un punto de encuentro entre los habitantes de la comarca y es un escaparate de su actividad diaria, para la cual el agua constituye algo esencial.

Sí, hay desde luego un contraste muy acusado y notorio entre las cumbres nevadas de los Pirineos en invierno y los páramos desérticos de Los Monegros, con temperaturas de calor extremo en verano. Pero esa comparativa, ¿cómo llegaría a ser sin el concurso del agua?

Este recurso circula a través de canales y tuberías, generando toda una actividad económica, social y vital. Los monegrinos lo siguen mirando con anhelo, ilusión y proyectos de futuro, para seguir reproduciendo año a año el milagro del agua en forma de vida.

Continuará.

Este texto es obra de Alberto Cebrián.

HUESCA, HIJA DE PYRENE. PRÓLOGO:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-un-territorio-siempre-vivo-prologo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. LA JACETANIA:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-la-jacetania-un-territorio-siempre-vivo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. ALTO GÁLLEGO:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-alto-gallego-un-territorio-siempre-vivo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. SOBRARBE:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-sobrarbe-un-territorio-siempre-vivo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. LA RIBAGORZA:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-la-ribagorza-un-territorio-siempre-vivo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. HOYA DE HUESCA:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-hoya-de-huesca-un-territorio-siempre-vivo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. SOMONTANO DE BARBASTRO:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-somontano-de-barbastro-un-territorio-siempre-vivo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. CINCA MEDIO:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-cinca-medio-un-territorio-siempre-vivo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. LA LITERA:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-la-litera-un-territorio-siempre-vivo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. BAJO CINCA:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-bajo-cinca-un-territorio-siempre-vivo/

4 de septiembre de 2026 |
Ir a Arriba