Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 17 de octubre de 2021

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domingo, 17 de octubre de 2021

Un grupo internacional de climatólogos, liderado por Fernando Domínguez, investigador ARAID (Agencia Aragonesa para la Investigación y el Desarrollo del Gobierno de Aragón) en la Universidad de Zaragoza, ha estudiado las ceremonias de rogativas por falta de agua de los últimos 650 años, recopilando datos de más de 3.500 sequías en 153 localidades de once países (España, Francia, Portugal, Italia, México, Guatemala, Ecuador, Perú, Argentina, Chile y Filipinas).

239 rogativas pertenecen a Aragón, muchas celebradas en Zaragoza y Teruel, pero también realizadas en pequeños santuarios de la provincia de Huesca como la ermita de Santa Elena (Biescas) o la ermita de la Virgen de Ubieto (Sabiñánigo).

Fernando Domínguez indica que “las fechas de estas celebraciones tienen un gran interés para la reconstrucción del clima del pasado, ya que indican cuándo una población estaba sufriendo un déficit hídrico importante”.

Añade que, “sin duda alguna, esta información es de vital importancia para entender mejor las sequías y su variabilidad a largo plazo, entender el clima del pasado, y poner en contexto el clima presente y futuro”.

El investigador Fernando Domínguez explica que “en la mayoría de las religiones se celebran ritos para intentar cambiar la meteorología cuando ésta no es favorable para el desarrollo de las actividades humanas: Intentar que llueva en épocas de sequía, que deje de llover cuando se preven inundaciones, templar la temperatura en olas de calor o frío, o desviar tormentas y evitar que afecten a poblaciones, cultivos o ganado”.

Señala que “en concreto en la religión católica existen unos ritos específicos para combatir la sequía, las rogativas propluvia, que podían ir desde unos simples rezos en la iglesia hasta procesiones multitudinarias a lugares de especial veneración; su celebración debía ser solicitada formalmente por los ayuntamientos y ser aprobada por la iglesia, en un proceso burocrático que dejaba registro en diferentes archivos”.

La primera celebración recopilada data de 1333 y las últimas son previas a 1950.

UNA SEQUÍA INTENSA EN ARAGÓN EN 1680

Fernando Domínguez sigue diciendo que, “además, era frecuente que las rogativas se celebrasen de manera continuada, hasta que el déficit remitía, permitiendo estimar la duración de la sequía; es incluso posible evaluar la extensión de la sequía cuando varias localidades celebraban rogativas simultáneamente”.

El exhaustivo estudio de rogativas en archivos históricos tanto eclesiásticos como municipales ha permitido constatar, por ejemplo, “una sequía especialmente intensa en el caso de Aragón, que tuvo lugar en 1680 cuando se celebraron rogativas en varias localidades (Jaca, Santuario de San Úrbez, Yebra de Basa y Zaragoza)”.

En 1682 hubo importantes sequías en México, Guatemala y Ecuador. Otro episodio relevante ocurrió entre 1779 y 1781 con importantes sequías por toda España durante todo el periodo, pero también en Portugal (Lisboa, Oporto, Évora y Beja) y en el norte de Italia (Padova).

3 de agosto de 2021

Otras noticias

La Alianza Agroalimentaria Aragonesa debate sobre globalización y proximidad en alimentación

El relato de la agroalimentación. Entre la globalización y la proximidad” es el título de la sesión que la Alianza Agroalimentaria Aragonesa ha programado para este martes, 19 de octubre, en el CaixaForum de Zaragoza. Tendrá lugar a las 18:30 horas. Esta sesión forma parte del ciclo “Verde que te quiero verde”, que organiza la Alianza citada.

Los participantes de este evento hablarán sobre agricultura y geopolítica agroalimentaria (implicaciones para España) y sobre cómo contar la internacionalización y la proximidad agroalimentaria. Se dará una vuelta a la España agroalimentaria y gastronómica.

La Alianza Agroalimentaria Aragonesa realiza la siguiente introducción sobre esta sesión:

El sector agrario y los alimentos ya estaban globalizados cuando se comenzó a aplicar el término globalización (hacia los años 80) ya que el comercio de alimentos, los flujos financieros y el desplazamiento de la mano de obra para las campañas agrícolas existen desde hace siglos.

Sin embargo, desde finales del siglo XX el proceso de la globalización o la internacionalización se ha acelerado, también en la agroalimentación, y hoy nuestros alimentos pueden comercializarse en casi todas las partes del mundo.

Frente a ello, la sostenibilidad ambiental y practicar una dieta más equilibrada nos recomiendan, cada vez más, consumir productos de temporada y de proximidad, buscar el origen de los alimentos y conocer cuáles son sus campañas”.

15 de octubre de 2021 |
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