La agrivoltaica, uso de un mismo terreno como explotación agrícola y para producir energía solar, da un paso adelante gracias a un estudio de la Universidad de Córdoba, que concluye que es viable cultivar árboles en seto entre paneles solares. Durante la última década este modo de producción se ha utilizado para hortalizas y cereales de poca altura, es decir, cultivos que no interfieren en la luz que reciben las placas solares. La nueva investigación pone sobre la mesa la viabilidad de los paneles solares con el cultivo de árboles en seto.
El estudio ha conseguido identificar un espacio geométrico entre las filas de los paneles en el que el cultivo de árboles en seto podría ser rentable. En el caso de olivares se habla de hasta 3 metros de alto y 1,5 metros de ancho. Allí la ratio de suelo equivalente podría aumentar hasta un 47 por ciento. Esto quiere decir que una sola hectárea de suelo podría generar la misma producción agrícola y fotovoltaica que 1,47 hectáreas en el caso de que ambas explotaciones estuvieran separadas. Marta Varo, una de las autoras del estudio, dice que “con la agrivoltaica necesitaríamos menos suelo para producir lo mismo, por lo que se obtiene un uso más eficiente del terreno”.
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Aragón Alimentos presenta su primera ruta “Aragón, sabor de verdad”, un recorrido agroalimentario que parte de Gurrea de Gállego y termina en Jaca
Aragón Alimentos presenta su primera ruta “Aragón, sabor de verdad”. Es un reportaje en el que expone un recorrido agroalimentario que parte de Gurrea de Gállego y termina en Jaca. Hace mención a atractivos agrícolas, ganaderos y gastronómicos, centrándose en el origen de los productos alimentarios.
El texto correspondiente a esta primera ruta “Aragón, sabor de verdad” es éste:
“Recorre el sector agroalimentario del Alto Aragón en un viaje al origen, donde el campo se convierte en experiencia siguiendo el camino completo del producto, es decir, del campo a la alta cocina, conectando explotaciones agrícolas, proyectos ganaderos e iniciativas innovadoras.
El recorrido comienza en Gurrea de Gállego, entre almendros y nogales, en Crac, donde Jesús, séptima generación de agricultores e ingeniero agrónomo, ha transformado la explotación familiar en un proyecto agroalimentario completo.
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