Se ha cumplido el sexto aniversario de la muerte del agricultor y ganadero José Luis Iranzo y de los agentes de la Guardia Civil Víctor Romero y Víctor Caballero. La coordinadora general de UAGA-COAG ha guardado un minuto de silencio en su memoria y ha leído un comunicado en el que se clama contra la desvergüenza que ha habido sobre este asunto y en el que se pide saber qué ocurrió para que murieran esas tres personas. El comunicado dice así:
“Hace seis años en Andorra, en el Mas del Saso, donde José Luis Iranzo tenía su paridera y cuando iba a acabar de arreglar las ovejas y a recoger a su padre, después de una jornada ayudando a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado (a la Guardia Civil), cuando estaba solo y desatendido, recibió un disparo mortal que acabó con su vida.
Han pasado seis años desde aquel fatídico día. Se ha juzgado al autor material del asesinato, que ha sido condenado a cadena perpetua revisable. Ha habido cientos de acciones para reivindicar la figura de José Luis y de los dos agentes de la Guardia Civil que también fueron asesinados ese día, Víctor Romero y Víctor Caballero.
Los tres trabajaron, lucharon y se esforzaron por una zona, por un mundo rural mejor, más vivo, más fuerte y más seguro. Su muerte no puede ser en vano.
La plataforma Siempre Iranzo elaboró un documento con ochenta y siete preguntas, que se entregó a la Administración General del Estado, para intentar saber qué ocurrió aquel fatídico día y poder así corregir los fallos en los protocolos de seguridad y evitar que vuelva a ocurrir un hecho similar.
Pero, ante todas estas acciones, ha habido un cerramiento por parte de las instituciones a investigar lo sucedido. Incluso los políticos aragoneses se han puesto de lado en este trágico suceso. No han querido contestar a las preguntas que se hace la sociedad en general y los habitantes del medio rural para evitar una situación trágica como la que vivió José Luis. Un sinsentido.
Sabemos que fallaron las medidas de seguridad, la información y el sistema en general. Y sabemos que después del triple asesinato se han cambiado los protocolos de seguridad y de la forma de actuar de la Guardia Civil. Pero sobre lo que ocurrió en Andorra, aquel 14 de diciembre de 2017, no hay voluntad de explicar los hechos.
Para nuestra sorpresa, incluso hubo alguien que quiso premiar la incompetencia de los responsables de la seguridad en la comarca de Andorra con medallas y con puestos desmerecidos.
No olvidamos y seguiremos preguntando, porque es de justicia que todos sepamos qué falló. No nos rendimos. Esperamos que cambie la desvergüenza para saber la verdad y que alguien responda por fin a las preguntas de la Plataforma Siempre Iranzo”.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.












