La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, y la Real Federación Española de Caza han publicado un tríptico informativo con el propósito de reducir los riesgos asociados al autoconsumo de carne de jabalí (procedente de la caza) y de cerdo (procedente de la matacía). Ambas entidades hablan de carne no procedente de los canales habituales de venta.
La triquinosis (o triquinelosis) es una enfermedad parasitaria que afecta al hombre y a diferentes mamíferos tanto silvestres como domésticos (especialmente jabalíes y cerdos), producida por diversas especies del género Trichinella (triquina).
Esta enfermedad, aunque conocida y controlada desde hace muchos años, puede ser grave para el ser humano, siendo la principal fuente de infección la carne y los productos cárnicos crudos o insuficientemente cocinados procedentes de jabalíes o cerdos parasitados por triquina.
Las citadas entidades indican que, “para prevenir esta enfermedad, es esencial que todos los cerdos y jabalíes que se destinen al consumo humano sean analizados para comprobar que no presentan el parásito, incluyendo los que se destinan al autoconsumo por parte de los cazadores”.
Añaden que “la carne de animales de estas especies que se comercializa por los canales habituales (carnicerías, restaurantes, supermercados, mercados,…) ha sido ya sometida a estos análisis, obligados por normativa”.
En España la mayoría de los brotes de triquinosis se producen por el consumo de carne de jabalí procedente de cacerías sin control sanitario, la ingesta de carne de cerdo procedente de matanzas domiciliarias, o la mezcla de ambas carnes en embutidos.
Se puede ver el tríptico informativo en el siguiente enlace:
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