Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

miércoles, 27 de octubre de 2021

Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

miércoles, 27 de octubre de 2021

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, y la Real Federación Española de Caza han publicado un tríptico informativo con el propósito de reducir los riesgos asociados al autoconsumo de carne de jabalí (procedente de la caza) y de cerdo (procedente de la matacía). Ambas entidades hablan de carne no procedente de los canales habituales de venta.

La triquinosis (o triquinelosis) es una enfermedad parasitaria que afecta al hombre y a diferentes mamíferos tanto silvestres como domésticos (especialmente jabalíes y cerdos), producida por diversas especies del género Trichinella (triquina).

Esta enfermedad, aunque conocida y controlada desde hace muchos años, puede ser grave para el ser humano, siendo la principal fuente de infección la carne y los productos cárnicos crudos o insuficientemente cocinados procedentes de jabalíes o cerdos parasitados por triquina.

Las citadas entidades indican que, “para prevenir esta enfermedad, es esencial que todos los cerdos y jabalíes que se destinen al consumo humano sean analizados para comprobar que no presentan el parásito, incluyendo los que se destinan al autoconsumo por parte de los cazadores”.

Añaden que “la carne de animales de estas especies que se comercializa por los canales habituales (carnicerías, restaurantes, supermercados, mercados,…) ha sido ya sometida a estos análisis, obligados por normativa”.

En España la mayoría de los brotes de triquinosis se producen por el consumo de carne de jabalí procedente de cacerías sin control sanitario, la ingesta de carne de cerdo procedente de matanzas domiciliarias, o la mezcla de ambas carnes en embutidos.

Se puede ver el tríptico informativo en el siguiente enlace:

19 de octubre de 2020

Otras noticias

Nace Culturfungi, para combinar producción de setas y gestión forestal

Se ha presentado en San Martín de la Virgen del Moncayo, en la comarca zaragozana de Tarazona y el Moncayo, el proyecto de cooperación Culturfungi, que lleva por título “Cultivo sostenible tecnológico de hongos sobre sustratos micoselvícolas y desarrollo de modelos de valorización con impacto social”. El objetivo es “promover el cultivo sostenible y ecológico de setas y hongos en Aragón sobre sustratos micoselvícolas disponibles, tanto en espacios naturales forestales como en invernadero”.

El proyecto tiene una duración de cuatro años (hasta 2024) y su presupuesto es de 150.000 euros. Se van a llevar a cabo actividades en el Parque Micológico de Albarracín, en el Moncayo, y en la Peña Oroel. Con su puesta en marcha se contribuirá a “mejorar la gestión de las explotaciones forestales desde un punto de vista ambiental y económico, promoviendo un modelo de gestión forestal multifuncional, que integre el recurso micológico y se oriente a la producción de setas y a la conservación de la diversidad micológica y de sus funciones ecológicas”.

También se trabajará para “mejorar el aprovechamiento de los recursos forestales de Aragón y la abundancia y diversidad de sistemas productores de hongos silvestres de interés socioeconómico, nutricional y medicinal”; y se promoverá la “producción ecológica de hongos con valor añadido y sus productos transformados en Aragón, y su comercialización”.

Además, “se ofrecerá a la cadena de producción agroalimentaria una nueva fuente de proteína saludable, cuya producción generará un bajo impacto ambiental”. Con el proyecto se pretende “desarrollar modelos de desarrollo rural sostenibles, con impacto social y medioambiental”, y ofrecerá “una alternativa de producción en los entornos rurales que permita tanto mejorar las rentas agrarias de los agricultores como ofrecer alternativas de emprendimiento que fijen población”.

En Culturfungi se va a “innovar en el cultivo de hongos en granja en Aragón, a través de la incorporación de nuevas especies de hongo con valor añadido, y en el desarrollo y consolidación de una estrategia regional de gestión del recurso micológico”. El proyecto también va a facilitar la inserción laboral de colectivos con dificultades especiales.

El proyecto está coordinado por el Centro Especial de Empleo Gardeniers de ATADES, y financiado por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y el Gobierno de Aragón. El grupo de cooperación está formado por ocho miembros, de los cuales tres son beneficiarios: el Centro Especial de Empleo Gardeniers de ATADES, QILEX Consultora Forestal y la Sociedad Cooperativa Agraria San Atilano. El proyecto cuenta con dos centros de investigación: Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y Universidad de Zaragoza (UNIZAR). Y hay tres entidades asociadas: Grupo ASOMO, Ayuntamiento de Tarazona y Ayuntamiento de Jaca. Además, apoyan el proyecto la Fundación Solidaridad Carrefour y el Ayuntamiento de San Martín de Vera del Moncayo.

26 de octubre de 2021 |
Ir a Arriba