El Gobierno de Aragón anuncia un plan de choque de treinta millones de euros para llevar a cabo los caminos y accesos a fincas pendientes en municipios con concentraciones parcelarias finalizadas. Son en total veintidós los términos municipales en los que, finalizada la concentración y entregadas las nuevas fincas, tienen pendientes total o parcialmente las obras de los caminos. La inversión es de 8,6 millones de euros en la provincia de Huesca; 10,3 en Zaragoza; y 11,1 en Teruel.
Los municipios en los que se van a realizar las inversiones son Gurrea de Gállego, Monflorite, Igriés, Calcón, Albero Bajo y Robres, en la provincia de Huesca; Mianos, Las Cuerlas, Almochuel, Gallocanta, Gelsa, Pozuelo, Valpalmas y Monreal de Ariza, en Zaragoza; y Caudé, Rodenas, Bello, Bañón, Argente, Cella, Bronchales y Cucalón, en Teruel. La ejecución del plan se ha iniciado ya, habiéndose adjudicado una de las obras.
El consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón, Joaquín Olona, ha resaltado que “la concentración parcelaria es una herramienta en favor de la protección de la agricultura familiar, y así se recoge en la futura ley; es resaltable también el carácter medioambiental de la concentración, puesto que el reducir la dispersión de las parcelas disminuye las emisiones difusas, contribuye al ahorro energético y reparte el coste social de las áreas de especial importancia ambiental”.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.











