Territorio AOVE inicia su andadura. Lo hace con la firma del primer acuerdo. Ha sido con el restaurante La Lobera de Martín, de Zargoza. Ésta es una iniciativa de El Gastrónomo Zaragozano, y su objetivo es “promover el uso del aceite de oliva virgen extra en las cocinas públicas, como garantía de salud, deleite gastronómico y apoyo al territorio”.
Miguel Ángel Vicente, director de El Gastrónomo Zaragozano, enumera los beneficios que aporta a la salud el consumo diario de AOVE:
– Protege frente al desarrollo de afecciones cardiovasculares, gracias a su acción antiinflamatoria.
– Previene la aparición de distintos tipos de cáncer, como el de mama o el de colon.
– Retrasa el desarrollo de la aterosclerosis, una enfermedad muy común, y base de la hipertensión y los infartos.
– Previene el desarrollo de diabetes mellitus y ayuda a tratar esta enfermedad.
– Frena la degeneración macular.
– Ayuda a luchar contra el envejecimiento celular.
– Ejerce una influencia positiva en el retraso de las enfermedades neurodegenerativas (como el Alzheimer o el Parkinson).
– Reduce el riesgo de sufrir depresión.
– Contribuye a la disminución del colesterol malo (LDL) y al aumento del bueno (HDL).
– Ayuda a mejorar la digestión estimulando la vesícula biliar.
– Ejerce un papel protector frente a afecciones como la gastritis o las úlceras.
– Y favorece el tránsito intestinal.
Miguel Ángel Vicente dice además que “no menos importante es su valor gastronómico, ya que tenemos unos aceites en nuestro territorio que enriquecen el paladar y no enturbian los sabores”.
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Aragón Alimentos presenta su primera ruta “Aragón, sabor de verdad”, un recorrido agroalimentario que parte de Gurrea de Gállego y termina en Jaca
Aragón Alimentos presenta su primera ruta “Aragón, sabor de verdad”. Es un reportaje en el que expone un recorrido agroalimentario que parte de Gurrea de Gállego y termina en Jaca. Hace mención a atractivos agrícolas, ganaderos y gastronómicos, centrándose en el origen de los productos alimentarios.
El texto correspondiente a esta primera ruta “Aragón, sabor de verdad” es éste:
“Recorre el sector agroalimentario del Alto Aragón en un viaje al origen, donde el campo se convierte en experiencia siguiendo el camino completo del producto, es decir, del campo a la alta cocina, conectando explotaciones agrícolas, proyectos ganaderos e iniciativas innovadoras.
El recorrido comienza en Gurrea de Gállego, entre almendros y nogales, en Crac, donde Jesús, séptima generación de agricultores e ingeniero agrónomo, ha transformado la explotación familiar en un proyecto agroalimentario completo.
Rumbo a los Pirineos, en La Borda de Pastores nos adentramos en el mundo del pastoreo tradicional, recorriendo los pastos de montaña y entendiendo cómo se cría el Ternasco de Aragón IGP, uno de los grandes emblemas gastronómicos de esta comunidad autónoma.
En la explotación de Pablo Compairé, la ganadería extensiva se presenta como uno de los modelos más representativos del territorio. Un total de setenta vacas de raza parda se crían en libertad, alimentándose de pastos naturales y bajo un sistema respetuoso con el entorno.
El viaje continúa en uno de los espacios más emblemáticos del recorrido, el restaurante Canfranc Express, del Canfranc Estación a Royal Hideaway Hotel, donde Edu Salanova lleva la experiencia gastronómica al siguiente nivel, transformando cada plato en un relato del territorio, combinando tradición y vanguardia, y trabajando con producto local y técnicas contemporáneas para construir una experiencia sensorial completa.
La ruta continúa en la Quesería Aladina, en Jaca, con más de cuatrocientas referencias; entre ellas, cuatro queserías de la provincia de Huesca —Queso d’Estrabilla, Quesería Bal de Broto, Quesería El Benasqués y Quesería O Xortical-Villanúa—.
En Cielos de Ascara, el proyecto Gardeniers combina la producción ecológica con la integración laboral de personas con discapacidad intelectual o en riesgo de exclusión, generando oportunidades reales en el medio rural.
Como colofón final, el hotel Viñas de Lárrede invita a sumergirse en una experiencia donde la historia y la naturaleza se entrelazan. Y los postres de Jairo, de Pastelería Vincelle, en Jaca, que uno no puede perderse”.












