Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 5 de febrero de 2023

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Termina una primavera cálida y lluviosa, y comienza un verano que será más seco de lo habitual

El delegado de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en Aragón, Rafael Requena, ha presentado el resumen del comportamiento climatológico de Aragón durante los meses de marzo, abril y mayo. Dice que Aragón ha vivido una primavera cálida y húmeda, con récord de precipitaciones en Teruel.

Las temperaturas han estado 1,5 grados por encima de la media del periodo 1981-2010. Marzo fue normal, abril muy cálido y mayo extremadamente cálido.

Rafael Requena dice que “en mayo ha habido zonas con una temperatura media hasta 4 grados por encima de lo normal; los datos más destacados se han dado en Teruel, que ha tenido una primavera extremadamente cálida y húmeda”.

Teruel ha establecido un nuevo récord de precipitaciones en esos tres meses. Se recogieron 214,8 litros frente a los 213,5 de 2007. El delegado de AEMET en Aragón señala que “en el mes de marzo allí se acumularon 100 litros por metro cuadrado, frente a la media habitual que es de 19 litros”. 

MARZO

Marzo fue un mes normal, con tendencia a cálido en el Pirineo. La temperatura ha estado 0,1 grado por encima de la media.

En cuanto a las precipitaciones, fueron tres veces más de lo habitual. El Sistema Ibérico y el sur de Teruel fueron las zonas más húmedas. Como curiosidad, en La Almunia las precipitaciones fueron ocho veces superiores a la media de este mes.

ABRIL

Abril tuvo un comportamiento muy caluroso, sobre todo en los Pirineos y la Ibérica turolense. Las temperaturas medias estuvieron 1,8 grados por encima de lo habitual.

El mes también fue húmedo, sobre todo en Teruel y la Ibérica zaragozana. Sólo en el Pirineo resultó seco. Como en marzo, destacan los valores de La Almunia, donde llovió casi el triple de lo normal.

MAYO

Mayo fue extremadamente cálido, sobre todo en el Pirineo y en el observatorio de Teruel, con un promedio de 2,6 grados más de lo habitual en Aragón.

El mes fue también húmedo, aunque muy irregular en su distribución debido a las tormentas. Las precipitaciones superaron en un 35 por ciento las normales de referencia.

AÑO AGRÍCOLA

Dada la abundancia de lluvias de la primavera, el año agrícola (que va del 1 de septiembre al 31 de agosto) presentaba datos muy positivos a 31 de mayo. La precipitación acumulada con respecto a la media es un 43 por ciento mayor, con un superávit de 156 litros por encima de lo habitual.

Rafael Requena dice que “en Huesca y en Zaragoza, aunque no lloviera más hasta septiembre, habría ya la misma agua que la media de los últimos años; y en Teruel apenas faltan 25 litros para alcanzarla”.

VERANO

El delegado de la AEMET también ha hecho su predicción para el próximo verano, aunque, según ha explicado, es difícil hacer una previsión exacta.

Hasta finales de mayo se esperaba un verano muy caluroso en toda España, pero la bajada de temperaturas de la primera quincena de junio ha cambiado el panorama, por lo que no está claro que el verano vaya a tener temperaturas muy alejadas de la media.

Lo que sí se mantiene es la previsión de un verano con precipitaciones por debajo de la media.

Más seguros son los datos para la segunda quincena de junio, según ha contado Rafael Requena. “Hoy (por este viernes 19 de junio) va a ser el último día que no lleguemos a 30 grados; a partir de este sábado se superarán los 30 grados en Aragón y se alcanzarán 34 ó 35 grados a partir del martes”. Añade: “Es un calor, además, que viene para quedarse”. 

Lo que no se espera en los próximos días son grandes tormentas. Rafael Requena ha destacado que la imprevisibilidad de este fenómeno meteorológico hace difícil descartarlas del todo, pero todo apunta a que “vamos a tener varios días de tranquilidad, al menos hasta el fin de semana de esta próxima semana”.

19 de junio de 2020

Otras noticias

La superficie de cultivo en España se mantiene estable por encima de los 16,8 millones de hectáreas

La superficie de cultivo en España se mantuvo estable en 2022, con un total de 16.830.738 hectáreas, apenas un 0,42 por ciento menos que en el año anterior, según los datos provisionales de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivo de España (Esyrce), publicada por el Ministerio de Agricultura. Se observa un incremento de las superficies de girasol, colza y, en menor medida, cultivos leñosos, excepto viñedo y olivar.

La superficie dedicada a tierras de cultivo presenta un ligero descenso. En 2022 se situó en 16.830.738 hectáreas. Del total de esta superficie, 11.309.264 hectáreas corresponden a tierra arable (cultivos herbáceos y barbechos), 5.375.463 a cultivos leñosos y 146.011 a otras tierras de cultivo.

En el grupo de los cereales en general, se produce un descenso en su conjunto del 3,64 por ciento. Salvo el trigo, desciende la superficie de todos los cereales de invierno. Arroz y maíz presentan la menor superficie de los últimos dieciocho años, como consecuencia, probablemente, de la situación provocada por la sequía sufrida en la campaña. El sorgo, a pesar del fuerte incremento porcentual, no llega a las tres mil hectáreas de aumento en valor absoluto.

Las leguminosas grano son, junto con los cultivos industriales y los tubérculos, el grupo de cultivos herbáceos que aumenta su superficie respecto al año anterior.

Los cultivos industriales son el grupo de cultivo que más aumenta porcentualmente la superficie en 2022. Girasol y colza aumentan en más de doscientas mil hectáreas en su conjunto. Sin embargo, los cultivos de regadío muestran un fuerte descenso como consecuencia de la sequía sufrida.

En el grupo de las plantas forrajeras, la superficie total desciende un 0,87 por ciento, destacando la alfalfa, el maíz forrajero y otras con destino forrajero, entre las que se encuentran remolacha y nabo, coles y berzas, y otras plantas de escarda. Tan sólo la veza forrajera y otros cereales para forraje aumentan la superficie respecto al año anterior.

En el grupo de los cultivos leñosos es de destacar el progresivo aumento de prácticamente todas las especies del grupo, exceptuando viñedo, olivar y otros leñosos. Viñedo y olivar descienden muy levemente, arrastrados por el descenso de la uva para vinificación y aceituna para aceite.

Dentro de otros cultivos leñosos, el algarrobo muestra un mayor descenso porcentual. En su conjunto, los cultivos leñosos aumentan un 0,27 por ciento su superficie respecto al 2021 y destaca el incremento de los frutales no cítricos. Dentro de estos, el almendro y el pistacho son los que más crecen, seguidos, en menor medida, por melocotonero-nectarina y aguacate. Respecto a los frutales no cítricos, desciende el manzano, caqui, kiwi y mango, entre los subtropicales; y avellano en frutos secos. Dentro de los frutales cítricos aumentan naranjo y limonero.

3 de febrero de 2023 |
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