Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

miércoles, 27 de octubre de 2021

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miércoles, 27 de octubre de 2021

Surgen del trabajo realizado por el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (Ifapa) a partir de las variedades Koroneiki, Frantoio y Arbosana. Han sido presentadas en la Oficina Comunitaria de Variedades Vegetales. Uno de los nuevos tipos de olivo procede de la variedad Koroneiki, y los otros dos son el resultado del cruce entre Frantoio y Arbosana.

El Ifapa indica que “estas tres nuevas variedades de olivo son especialmente recomendables en áreas con alto riesgo de Verticilosis, ya que presentan una mayor resistencia a esta enfermedad”.

Añade que, “además, estos árboles poseen otras características agronómicas interesantes para la obtención de aceite de oliva, como por ejemplo una alta productividad y un elevado rendimiento graso”.

El surgimiento de estas nuevas variedades de olivo se encuadra en el proyecto Inmegeo, centrado en la mejora genética del olivo y que se dirige desde las instalaciones del centro Alameda del Obispo (Córdoba).

El Ifapa recuerda que la Verticilosis del olivo es una enfermedad causada por un hongo de suelo (Verticillium dahliae Kleb) y que representa actualmente el mayor riesgo fitopatológico en numerosas áreas de olivar.

Este instituto explica que “para la obtención de las nuevas variedades ha sido necesario cumplir con un complejo procedimiento iniciado con el cruce de las variedades iniciales (parentales) y que, tras la selección y registro final de los nuevos tipos de olivo, debe completarse con una serie de pruebas dirigidas a comprobar la eficacia en el campo”.

Se van a realizar ensayos de inoculación en condiciones controladas, análisis en microparcelas inoculadas artificialmente, y pruebas de campo en condiciones naturales.

8 de enero de 2021

Otras noticias

Nace Culturfungi, para combinar producción de setas y gestión forestal

Se ha presentado en San Martín de la Virgen del Moncayo, en la comarca zaragozana de Tarazona y el Moncayo, el proyecto de cooperación Culturfungi, que lleva por título “Cultivo sostenible tecnológico de hongos sobre sustratos micoselvícolas y desarrollo de modelos de valorización con impacto social”. El objetivo es “promover el cultivo sostenible y ecológico de setas y hongos en Aragón sobre sustratos micoselvícolas disponibles, tanto en espacios naturales forestales como en invernadero”.

El proyecto tiene una duración de cuatro años (hasta 2024) y su presupuesto es de 150.000 euros. Se van a llevar a cabo actividades en el Parque Micológico de Albarracín, en el Moncayo, y en la Peña Oroel. Con su puesta en marcha se contribuirá a “mejorar la gestión de las explotaciones forestales desde un punto de vista ambiental y económico, promoviendo un modelo de gestión forestal multifuncional, que integre el recurso micológico y se oriente a la producción de setas y a la conservación de la diversidad micológica y de sus funciones ecológicas”.

También se trabajará para “mejorar el aprovechamiento de los recursos forestales de Aragón y la abundancia y diversidad de sistemas productores de hongos silvestres de interés socioeconómico, nutricional y medicinal”; y se promoverá la “producción ecológica de hongos con valor añadido y sus productos transformados en Aragón, y su comercialización”.

Además, “se ofrecerá a la cadena de producción agroalimentaria una nueva fuente de proteína saludable, cuya producción generará un bajo impacto ambiental”. Con el proyecto se pretende “desarrollar modelos de desarrollo rural sostenibles, con impacto social y medioambiental”, y ofrecerá “una alternativa de producción en los entornos rurales que permita tanto mejorar las rentas agrarias de los agricultores como ofrecer alternativas de emprendimiento que fijen población”.

En Culturfungi se va a “innovar en el cultivo de hongos en granja en Aragón, a través de la incorporación de nuevas especies de hongo con valor añadido, y en el desarrollo y consolidación de una estrategia regional de gestión del recurso micológico”. El proyecto también va a facilitar la inserción laboral de colectivos con dificultades especiales.

El proyecto está coordinado por el Centro Especial de Empleo Gardeniers de ATADES, y financiado por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y el Gobierno de Aragón. El grupo de cooperación está formado por ocho miembros, de los cuales tres son beneficiarios: el Centro Especial de Empleo Gardeniers de ATADES, QILEX Consultora Forestal y la Sociedad Cooperativa Agraria San Atilano. El proyecto cuenta con dos centros de investigación: Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y Universidad de Zaragoza (UNIZAR). Y hay tres entidades asociadas: Grupo ASOMO, Ayuntamiento de Tarazona y Ayuntamiento de Jaca. Además, apoyan el proyecto la Fundación Solidaridad Carrefour y el Ayuntamiento de San Martín de Vera del Moncayo.

26 de octubre de 2021 |
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