Surgen del trabajo realizado por el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (Ifapa) a partir de las variedades Koroneiki, Frantoio y Arbosana. Han sido presentadas en la Oficina Comunitaria de Variedades Vegetales. Uno de los nuevos tipos de olivo procede de la variedad Koroneiki, y los otros dos son el resultado del cruce entre Frantoio y Arbosana.
El Ifapa indica que “estas tres nuevas variedades de olivo son especialmente recomendables en áreas con alto riesgo de Verticilosis, ya que presentan una mayor resistencia a esta enfermedad”.
Añade que, “además, estos árboles poseen otras características agronómicas interesantes para la obtención de aceite de oliva, como por ejemplo una alta productividad y un elevado rendimiento graso”.
El surgimiento de estas nuevas variedades de olivo se encuadra en el proyecto Inmegeo, centrado en la mejora genética del olivo y que se dirige desde las instalaciones del centro Alameda del Obispo (Córdoba).
El Ifapa recuerda que la Verticilosis del olivo es una enfermedad causada por un hongo de suelo (Verticillium dahliae Kleb) y que representa actualmente el mayor riesgo fitopatológico en numerosas áreas de olivar.
Este instituto explica que “para la obtención de las nuevas variedades ha sido necesario cumplir con un complejo procedimiento iniciado con el cruce de las variedades iniciales (parentales) y que, tras la selección y registro final de los nuevos tipos de olivo, debe completarse con una serie de pruebas dirigidas a comprobar la eficacia en el campo”.
Se van a realizar ensayos de inoculación en condiciones controladas, análisis en microparcelas inoculadas artificialmente, y pruebas de campo en condiciones naturales.
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