Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

sábado, 10 de octubre de 2026

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Se inicia el plazo de solicitud de las ayudas al almacenamiento de carne de ovino, caprino y vacuno

El inicio tiene lugar este jueves 7 de mayo, y es el Gobierno de Aragón el que va a tramitar las solicitudes de las ayudas que tienen por objeto aminorar las pérdidas en el sector del ovino, caprino y vacuno, ocasionadas por la crisis sanitaria del coronavirus.

Y ello a partir de que el Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) ha publicado las circulares de coordinación para iniciar los procedimientos de solicitud; los reglamentos fueron aprobados y publicados por la Unión Europea el lunes 4 de mayo.

Se concede una ayuda para el almacenamiento privado de carne fresca o refrigerada de animales de las citadas especies.

Los periodos de almacenamiento e importes de las ayudas están fijados en los reglamentos; el importe de la garantía, la cantidad mínima y el producto incluido están fijados en el reglamento.

VACUNO

En el caso del vacuno, los periodos de almacenamiento e importes de ayuda para cada uno de los periodos de almacenamiento de los productos incluidos es de:

– 1.008 euros por tonelada para el periodo de almacenamiento de 90 días.

– 1.033 euros por tonelada para el periodo de almacenamiento de 120 días.

– 1.058 euros por tonelada para el periodo de almacenamiento de 150 días.

El importe de la garantía es de 100 euros por tonelada, bien mediante depósito en metálico o bien presentando un garante.

La cantidad mínima admisible es de 10 toneladas de carne de bovino y la ayuda sólo se concederá para las cantidades de carne fresca o refrigerada que aún no hayan sido almacenadas.

El producto para el que se pueden presentar solicitudes de ayuda de almacenamiento privado es la carne de bovino de menos de ocho meses de edad o más en el momento del sacrificio, y concretamente los cuartos traseros separados.

OVINO Y CAPRINO

En el caso del ovino y el caprino los periodos de almacenamiento e importes de ayuda para cada uno de los periodos de almacenamiento de los productos incluidos es de:

– 866 euros por tonelada para el periodo de almacenamiento de 90 días.

– 890 euros por tonelada para el periodo de almacenamiento de 120 días.

– 915 euros por tonelada para el periodo de almacenamiento de 150 días.

El importe de la garantía es de 100 euros por tonelada, bien mediante depósito en metálico o bien presentando un garante.

La cantidad mínima admisible es de 5 toneladas de carne de ovino y caprino y la ayuda sólo se concederá para las cantidades de carne fresca o refrigerada que aún no hayan sido almacenadas.

El producto para el que se pueden presentar solicitudes de ayuda de almacenamiento privado es la carne de ovino o caprino frescas o refrigeradas, en concreto las canales o medias canales de animales de menos de doce meses.

LECHE DESNATADA EN POLVO, MANTEQUILLA Y QUESO; FLOR CORTADA; Y VINO

Han sido publicados otros tres reglamentos correspondientes a las ayudas al almacenamiento privado de leche desnatada en polvo, mantequilla y queso; flor cortada; y vino.

6 de mayo de 2020

Otras noticias

Santa María la Mayor (el Pilar), apuesta de Zaragoza tras su conquista por Alfonso el Batallador

ALBERTO CEBRIÁN

La basílica del Pilar es uno de los iconos de Zaragoza. Está claro que no es un templo medieval, sino posterior. ¿Por qué se puede decir que fue clave para su existencia e, incluso, para la propia devoción a la Virgen el periodo en el que esta ciudad estuvo en manos del rey aragonés Alfonso el Batallador, que la conquistó en 1118?

La respuesta aparece en la novela histórica El Batallador y Granada, obra de quien suscribe, si bien se puede apuntar de forma breve que, hasta ese momento —comienzos del siglo XII—, la gran advocación en Zaragoza había sido la de Santa Engracia, aunque la madre de Jesucristo ya tenía su propio templo.

Éste era la iglesia de Santa María la Mayor, contigua a la domus romana en la que se encontraba la columna de jaspe —el pilar— vinculada, según la tradición cristiana, a la visita de la Virgen. Recuerden que en el año 2040 se cumplirá el segundo milenio de esa efemérides; ya hay carteles alusivos a ello en la basílica del Pilar.

Los citados inmuebles —iglesia y domus— estaban situados junto al río Ebro. El templo era de origen visigótico, el cual podía ser usado y visitado en tiempos de la Zaragoza islámica, llamada por entonces Saraqusta. Ha quedado dicho: podía ser usado y visitado en tiempos islámicos pero no restaurado, por lo que su estado de deterioro fue progresivo.

Cuando Alfonso el Batallador entró en la ciudad, y siendo obispo Pedro de Librana, se adoptaron varias decisiones: una de ellas fue consagrar la mezquita aljama como catedral, en honor a El Salvador en su Epifanía (las obras de remodelación tardarían varias décadas en llegar); recuperar y dignificar la iglesia de Santa María la Mayor; y levantar un templo que estuviese dedicado a María Magdalena.

Con el paso del tiempo, la devoción a la Virgen del Pilar fue en aumento. Felipe IV, en el siglo XVII, la instrumentalizó desde el punto de vista político, como elemento cohesionador de sus territorios, como escenificación de contar en sus dominios con el favor divino y como herramienta de lucha espiritual contra la Reforma protestante.

Tras la conquista de Zaragoza por Alfonso el Batallador, se habilitó un templo románico que tomó el relevo del visigótico; sin embargo, un incendio acaecido en el siglo XV obligó a afrontar la construcción de una nueva iglesia, que sería de estilo gótico-mudéjar y que no resultaría ser la definitiva.

La creciente devoción, ya citada antes, llevó en el siglo XVII a plantear levantar un inmueble mucho mayor. Debía rivalizar con la catedral de El Salvador pero no debía hacerlo en estilo gótico, sino siguiendo los nuevos cánones artísticos, ya que se había entrado en el periodo del Barroco.

El primer arquitecto que acometió esta empresa fue Francisco de Herrera el Mozo, completando la obra Ventura Rodríguez, que introdujo matices neoclásicos. Era el siglo XVIII. Los trabajos de construcción continuarían durante las centurias siguientes: XIX y XX, hasta quedar completamente rematada y tener la estampa actual.

9 de octubre de 2026 |
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