Rubén y Marta han constituido el negocio Salitre y Ramia, que trabaja en el ámbito de los productos artesanales de madera. Esta pareja se presentan así: “Marta es la parte creativa de la empresa y Rubén la parte más técnica; los dos son apasionados del diseño y la fotografía”. El confinamiento por la pandemia de la COVID-19 les llevó a plantearse un cambio en su vida. Vivían en Zaragoza y eligieron Erla, en la comarca de las Cinco Villas, como emplazamiento para su negocio. Recibieron una ayuda LEADER de algo más de cinco mil euros para una inversión de casi diecisiete mil euros. Una cuadra la habilitaron como nuevo espacio de trabajo, con la maquinaria y el mobiliario necesarios. La actividad a la que se dedican la presentan así: “Hacemos a mano decoración y regalos personalizados en madera; tenemos diferentes productos como cuadernos, regalos para eventos, álbumes de fotos o decoración para bebés”. Ambos trabajan con la idea de seguir creciendo y crear más productos próximamente. Respecto a los comienzos dicen que “son difíciles y más cuando es algo pequeño; cuesta mucho hacerse un hueco en internet y conseguir posicionarnos bien pero poco a poco”. Añaden que “de momento estamos muy contentos porque en el pueblo nos han acogido muy bien y hemos recibido apoyo de los medios de comunicación de la comarca que hace que nos vayan conociendo en la zona”.
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Se ha celebrado una cumbre institucional sobre vinos españoles de denominación de origen: el objetivo, abrirlos a MERCOSUR, la India e Indonesia
Los vinos españoles con denominación de origen, representados por la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV), se han reunido con el ministro de Agricultura, Luis Planas. Todos han destacado su potencial para abrirse a nuevos mercados y han hablado de aprovechar los acuerdos comerciales firmados por la Unión Europea con MERCOSUR, la India e Indonesia.
El ministro indica que “la apertura de nuevos mercados internacionales ofrece un gran potencial para el sector vitivinícola español; los recientes acuerdos comerciales abren oportunidades para los buenos vinos de España, que debemos aprovechar con una actuación coordinada y sostenida en el tiempo”.
En el encuentro se ha querido dejar patente “la estabilidad y fortaleza de los vinos con denominación de origen” y se ha valorado “la labor que los consejos reguladores llevan a cabo para ayudar a las bodegas a comercializar sus vinos, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras”.
En los tres últimos años, los consejos reguladores vitivinícolas ejecutaron programas con ayudas públicas por un importe total de cuarenta y un millones de euros aproximadamente, de los que ellos aportaron quince millones y la Comisión Europea el resto.
Luis Planas subraya que “es necesario avanzar hacia una estrategia de promoción internacional, basada en campañas estructuradas y plurianuales bajo el paraguas Spain Food Nation, que refuercen la visibilidad de los productos españoles y acompañen a las empresas en la adaptación a los requisitos normativos de cada mercado”.
La Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas señala que “las cifras de promoción podrían ser más elevadas si se simplifica la solicitud y la justificación de las ayudas”.
Y aboga por “el fortalecimiento del orden internacional basado en reglas, así como por el libre mercado: es esencial que se deje trabajar a las bodegas sin trabas arancelarias y desde la libre competencia, siempre a partir de normas claras y recíprocas, que hagan que las relaciones comerciales entre países estén reguladas de forma transparente y con estándares igualitarios”.
La CECRV solicita al ministro que “la nueva Política Agraria Común (PAC) 2028-2034 incorpore las disposiciones del Paquete Vino, garantice la continuidad de las ayudas específicas para este sector (la Intervención Sectorial del Vino) y le asigne un presupuesto propio”.
España exporta vino en la actualidad por tres mil millones de euros, existiendo “margen para incrementar de forma muy significativa esa cifra”. Es lo apuntado por el ministro Luis Planas.
Los intervinientes en este encuentro han coincidido en señalar, a modo de conclusión, que “es excelente la calidad de nuestros vinos, su vocación internacional, la solidez de las denominaciones de origen como estructuras que ayudan a las bodegas, y la buena organización del sector para identificar problemas y buscar soluciones”.













