Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 11 de octubre de 2026

Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 11 de octubre de 2026

Riegos del Alto Aragón y UAGA muestran su satisfacción por la sentencia a favor del embalse de Almudévar

Riegos del Alto Aragón y UAGA han mostrado su satisfacción en las últimas horas ante la noticia del fallo de la Audiencia Nacional en el que desestima el recurso presentado por Ecologistas en Acción contra el embalse de Almudévar.

RIEGOS DEL ALTO ARAGÓN

Riegos del Alto Aragón apunta, a través de sus redes sociales, que “esta sentencia permite disipar cualquier duda sobre la legitimidad y viabilidad de esta obra, y da vía libre a su finalización, en un momento en el que se encuentra a más de un 70 por ciento de ejecución”.

UAGA

UAGA celebra que “se pueda seguir construyendo obras hidráulicas que permitan poner en marcha regadíos”.

Recuerda que apostó hace tiempo por la construcción de este tipo de embalses fuera del cauce de los ríos, “con menor impacto en el territorio”; e incide en que “las infraestructuras hidráulicas son imprescindibles para la modernización de los regadíos existentes y también para acometer los regadíos previstos”.

UAGA decidió presentarse como codemandada en el recurso que Ecologistas en Acción presentó contra la Confederación Hidrográfica del Ebro por la construcción de Almudévar, “una obra que permitirá culminar los regadíos proyectados en Monegros II y, por tanto, concluir el sistema de Riegos del Alto Aragón”.

Añade que “espera que el proyecto de Mularroya siga la misma senda”.

8 de septiembre de 2021

Otras noticias

Santa María la Mayor (el Pilar), apuesta de Zaragoza tras su conquista por Alfonso el Batallador

ALBERTO CEBRIÁN

La basílica del Pilar es uno de los iconos de Zaragoza. Está claro que no es un templo medieval, sino posterior. ¿Por qué se puede decir que fue clave para su existencia e, incluso, para la propia devoción a la Virgen el periodo en el que esta ciudad estuvo en manos del rey aragonés Alfonso el Batallador, que la conquistó en 1118?

La respuesta aparece en la novela histórica El Batallador y Granada, obra de quien suscribe, si bien se puede apuntar de forma breve que, hasta ese momento —comienzos del siglo XII—, la gran advocación en Zaragoza había sido la de Santa Engracia, aunque la madre de Jesucristo ya tenía su propio templo.

Éste era la iglesia de Santa María la Mayor, contigua a la domus romana en la que se encontraba la columna de jaspe —el pilar— vinculada, según la tradición cristiana, a la visita de la Virgen. Recuerden que en el año 2040 se cumplirá el segundo milenio de esa efemérides; ya hay carteles alusivos a ello en la basílica del Pilar.

Los citados inmuebles —iglesia y domus— estaban situados junto al río Ebro. El templo era de origen visigótico, el cual podía ser usado y visitado en tiempos de la Zaragoza islámica, llamada por entonces Saraqusta. Ha quedado dicho: podía ser usado y visitado en tiempos islámicos pero no restaurado, por lo que su estado de deterioro fue progresivo.

Cuando Alfonso el Batallador entró en la ciudad, y siendo obispo Pedro de Librana, se adoptaron varias decisiones: una de ellas fue consagrar la mezquita aljama como catedral, en honor a El Salvador en su Epifanía (las obras de remodelación tardarían varias décadas en llegar); recuperar y dignificar la iglesia de Santa María la Mayor; y levantar un templo que estuviese dedicado a María Magdalena.

Con el paso del tiempo, la devoción a la Virgen del Pilar fue en aumento. Felipe IV, en el siglo XVII, la instrumentalizó desde el punto de vista político, como elemento cohesionador de sus territorios, como escenificación de contar en sus dominios con el favor divino y como herramienta de lucha espiritual contra la Reforma protestante.

Tras la conquista de Zaragoza por Alfonso el Batallador, se habilitó un templo románico que tomó el relevo del visigótico; sin embargo, un incendio acaecido en el siglo XV obligó a afrontar la construcción de una nueva iglesia, que sería de estilo gótico-mudéjar y que no resultaría ser la definitiva.

La creciente devoción, ya citada antes, llevó en el siglo XVII a plantear levantar un inmueble mucho mayor. Debía rivalizar con la catedral de El Salvador pero no debía hacerlo en estilo gótico, sino siguiendo los nuevos cánones artísticos, ya que se había entrado en el periodo del Barroco.

El primer arquitecto que acometió esta empresa fue Francisco de Herrera el Mozo, completando la obra Ventura Rodríguez, que introdujo matices neoclásicos. Era el siglo XVIII. Los trabajos de construcción continuarían durante las centurias siguientes: XIX y XX, hasta quedar completamente rematada y tener la estampa actual.

9 de octubre de 2026 |
Ir a Arriba