Las XXXII Jornadas organizadas por la Asociación Española de Técnicos Cerealistas (AETC) han acogido la sesión on line “Retos de la panadería”, en la que el ponente ha sido Jordi Gallés, presidente ejecutivo de Europastry (es una compañía que se presenta como líder en el sector de las masas congeladas de panadería).
Afirma que el consumo de productos de panadería está retomando los niveles anteriores a la crisis de la COVID-19.
Dice que “el consumo total de productos de panadería se mantenía estable, con un leve crecimiento del 0,2 por ciento”.
Indica también que “el sector progresaba adecuadamente, adaptándose a las mega-tendencias que el consumidor iba exigiendo: Más salud, más transparencia en la cadena de suministros, y más calidad”.
Y añade que “estaba aumentando el consumo de los panes especiales, el empleo de masas madres y los procesos lentos”.
De cara al futuro, Jordi Gallés anuncia que “el consumidor cada vez será más selectivo y optará por una oferta que se diferencie por calidad o precio”.
Otro tema introducido en la ponencia fue el de la sostenibilidad. El presidente ejecutivo de Europastry reconoce creer que “las empresas que en el corto plazo no sean sostenibles medioambientalmente van a dejar de existir, puesto que el consumidor seguirá estas tendencias”.
Reconoce también que “a día de hoy el consumidor confunde la sostenibilidad con el consumo de productos ecológicos (que está creciendo a un ritmo del 16 por ciento) y las prácticas tradicionales, lo que no siempre es equivalente”.
Concluye que, para hacer frente a todos los retos que tiene ante sí el sector de la panadería, la innovación va a ser esencial.
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X FNDR: “La agricultura debe aprovechar la revolución tecnológica que está viviendo pero precisará de profesionales formados y con capacidades”
“La tecnología, en forma de inteligencia artificial y robótica, se presenta como una herramienta y una oportunidad para el agro y el medio rural; no obstante, va a precisar de profesionales formados y con capacidades”. De ello se habló en el X Foro Nacional de Desarrollo Rural, celebrado en Zaragoza hace algunas semanas, en el marco de la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA).
La cuarta mesa técnica llevó por título “Agenda tecnológica, nuevos técnicos y nuevas tecnologías en el medio rural”. Fue coordinada por Javier García Ramos, catedrático de la Escuela Politécnica Superior de Huesca. Participaron Gonzalo Martín, Chief Product & Strategy Officer de Hispatec Agrointeligencia; Fernando Cuervo, director general de KUHN Ibérica; y Constantino Valero, catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid.
La carta de presentación del X Foro Nacional de Desarrollo Rural apuntaba que “los nuevos técnicos están llamados a acompañar a quienes tomen las riendas de una explotación agraria”, y citaba la innovación, mecanización avanzada y digitalización como “los pilares de una agricultura más eficiente y sostenible, capaz de responder a los retos del presente sin comprometer las necesidades del futuro”.
En cuanto a la inteligencia artificial, Constantino Valero reconoció “la existencia de una burbuja, generada por parte del consumidor y del mundo académico, con muy numerosos eventos vinculados a esta tecnología”.
Gonzalo Martín incidió en eso, en que “se está magnificando todo lo relacionado con la inteligencia artificial” y en que “será una tecnología más: primero se ha de asentar y, luego, ya se verá qué valor añadido aporta”. Añadió que “sí es cierto que la generativa sí podrá tener recorrido en el sector agrario”.
Respecto a los datos, apuntó que “las máquinas pueden tomarlos de forma masiva; el nivel siguiente será el de su interpretación, para lo que es preciso que entre en juego la formación”. Indicó que “el ser humano siempre vencerá a la inteligencia artificial pero, para que ello ocurra, debe haber un soporte de información suficiente y una interpretación oportuna; por tanto, es necesario tener capacidades profesionales”.
Fernando Cuervo se detuvo en el campo de la robótica. A él le gusta hablar más de máquinas inteligentes que de robots. Dijo que “no podemos caer en decir que la robótica sustituirá a la mano de obra; sí pasará eso en casos de baja cualificación pero se precisará de un elevado grado de automatización y se necesitará personal muy especializado”.
Concluyó que “la tecnología ha de permitir afrontar la complejidad creciente de las explotaciones agrarias, a las que se exige más productividad y rendimiento, y ello de forma eficiente y sostenible”. Añadió que “todo lo tecnológico debe servir para que el trabajo del agricultor y del ganadero sea más sencillo”.
En esta mesa técnica de debate sobre “Agenda tecnológica, nuevos técnicos y nuevas tecnologías en el medio rural” se emplazó a la próxima edición de la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA), la de 2028, para ver qué ofrecen las empresas en inteligencia artificial y robótica.
Como conclusión y atendiendo a la reflexión realizada por Jesús Betrán, decano del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Aragón, Navarra y País Vasco, “la agricultura vive una gran revolución tecnológica que puede mejorar la capacidad productiva y facilitar la vida en el medio rural; sin embargo, está creando importantes demandas formativas y de capacidades en los profesionales”.










