El Ministerio de Agricultura publica el Informe Anual de Comercio Exterior 2024, que habla de un récord en el saldo positivo del sector agroalimentario y pesquero. Está cifrado en algo más de diecinueve mil doscientos millones de euros; es un veintiuno por ciento mayor al cómputo de 2023. Este sector es el que presenta el mayor saldo positivo de la economía española.
El informe que el Ministerio de Agricultura presenta al respecto es el siguiente:
“En 2024, las exportaciones del sector agroalimentario y pesquero aumentaron casi un seis por ciento en comparación con 2023, hasta alcanzar una cifra superior a los setenta y cinco mil millones de euros; las importaciones casi crecieron un uno y medio por ciento, hasta superar los cincuenta y cinco mil ochocientos millones de euros. En cuanto a los principales subsectores exportadores en 2024, destacan las frutas, con casi diez mil novecientos millones de euros, seguidas de las carnes (más de diez mil trescientos millones), hortalizas (casi nueve mil doscientos millones), y aceites y grasas (casi ocho mil setecientos millones de euros). Más del sesenta y seis por ciento de las exportaciones agroalimentarias y pesqueras se dirigieron en 2024 a la Unión Europea”.
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Riegos del Alto Aragón abordará en su jornada informativa, el 8 de octubre, la transición que vive el regadío en la actualidad
DIARIO DEL CAMPO
Riegos del Alto Aragón celebrará su jornada informativa el 8 de octubre de 2026, jueves, a las 10:00 horas en el Parque Tecnológico Walqa, en Huesca. El título elegido es “Regadío en transición: geopolítica, PAC y resiliencia hídrica”. Esta comunidad general propone “analizar los cambios que se están produciendo en el mundo desde tres escalas conectadas: la seguridad hídrica, las políticas agrarias y la capacidad del regadío para seguir produciendo de forma rentable, eficiente y ambientalmente responsable”.
Riegos del Alto Aragón explica que “el regadío europeo afronta una transición que va mucho más allá de la disponibilidad de agua, dado que la inestabilidad geopolítica, los costes de la energía y fertilizantes, la transformación de los mercados internacionales, la revisión de la Política Agraria Común (PAC) y las nuevas exigencias ambientales están modificando simultáneamente las condiciones en las que agricultores y comunidades de regantes deben tomar sus decisiones; la Unión Europea ha situado, además, dos cuestiones en el centro de esta transición: la resiliencia hídrica y el relevo generacional”.













