El Ministerio de Agricultura ha publicado el último avance de situación del mercado oleícola (campaña 2020-2021). Las salidas totales de aceite de oliva de las almazaras ascendieron hasta el mes de julio a algo más de 1,3 millones de toneladas. El nivel de existencias totales se sitúa en algo más de 640.000 toneladas. Hay que recordar que las campañas de aceite se inician el 01 de octubre y se prolongan hasta el 30 de septiembre del año siguiente.
En lo que se lleva de campaña se registra un incremento en las salidas de aceite de oliva de las almazaras del 3 por ciento con respecto a la pasada, y se sitúa en un 9 por ciento por encima de la media de las cuatro anteriores, a pesar de la ralentización que muestra el mercado oleícola durante los últimos meses.
El nivel de existencias totales es un 12 por ciento inferior a la campaña pasada; el dato de existencias refleja un descenso del 8 por ciento con respecto a la media de las cuatro últimas campañas.
En Andalucía se localiza el 87 por ciento de las existencias, y destaca la provincia de Jaén, en la que se acumula prácticamente la mitad del stock total (49 por ciento), seguida de Córdoba, con el 19 por ciento.
Las orujeras tienen un nivel de existencias de algo más de 2,7 millones de toneladas de orujo graso seco y húmedo; y las envasadoras, operadores y refinería, un total de 62.000 toneladas de aceite de orujo de oliva.
El Ministerio de Agricultura dice que “es previsible que se mantengan los buenos niveles de comercialización en el actual contexto de mercado, con unos precios que han mostrado ligeros ajustes a la baja en ciertas categorías, mientras que la demanda mundial continúa estable”.
En el caso de la aceituna de mesa, las existencias se sitúan en 387.937 toneladas, un 3 por ciento por debajo de la última campaña; y están repartidas entre las entamadoras (346.654 toneladas) y las envasadoras (41.282 toneladas).
Otras noticias
La Diputación Provincial de Huesca entrega en la Federación España de Municipios y Provincias la Declaración de Boltaña
El presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Isaac Claver, y el alcalde de Boltaña, José María Giménez, han entregado esta semana a la presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), María José García-Pelayo, la Declaración de Boltaña. Es un documento que recoge las conclusiones del V Congreso Nacional de Desarrollo Rural y Despoblación, celebrado en marzo de 2026 en Boltaña. Sintetiza las principales demandas y líneas de actuación consensuadas durante el encuentro.
Isaac Claver realiza la siguiente reflexión al respecto: “El Congreso Nacional de Desarrollo Rural que celebramos en Boltaña fue un ejemplo para España entera, poniendo de manifiesto el trabajo que se lleva a cabo cada día por nuestra gente y las oportunidades que puede ofrecer el medio rural. Porque creemos en nuestros pueblos y creemos en nuestra gente y su futuro, es necesario adaptar la normativa a la realidad de nuestro medio rural y esta Declaración marca una hoja de ruta a seguir, subrayando la necesidad de que las reivindicaciones y propuestas surgidas desde el territorio sean escuchadas por las instituciones para impulsar cambios”.
La Declaración recoge el siguiente decálogo de medidas para afrontar el reto demográfico: “Políticas para el medio rural desde el medio rural, escuchando a las entidades locales; marco normativo específico y estable, adaptado al medio rural mediante un Estatuto Básico de los Municipios de Menor Población; financiación local suficiente, justa y garantizada, con compromiso en los presupuestos generales del Estado y de las comunidades autónomas; fiscalidad propia y adaptada para favorecer la actividad económica, la inversión y generación de oportunidades; simplificar y adaptar la burocracia administrativa para una gestión más sencilla y eficaz; reconocer y reforzar el papel de las diputaciones provinciales, cabildos y consells insulares como instituciones vertebradoras y de cohesión territorial; incorporar el principio de ruralidad de forma transversal en las políticas públicas; políticas europeas que fomenten el relevo generacional, una PAC fuerte y clara, y precios justos para agricultores y ganaderos profesionales; políticas de vivienda en el medio rural para facilitar el acceso, rehabilitación y puesta en uso del parque existente a través de la colaboración entre administraciones; y reforzar un relato positivo del medio rural como activo estratégico, garantizando la igualdad, el equilibrio y la cohesión de España”.













