El proyecto LegSapiens acaba de concluir su segunda fase de ejecución, que ha consistido fundamentalmente en la realización de ensayos de campo para evaluar diferentes cultivos como altramuces o titos, garbanzos, lentejas, alubias y soja. Los ensayos se han llevado a cabo en campos de las provincias de Lérida, Madrid, Zamora y Burgos. LegSapiens está coordinado por UPA. Esta organización dice que “las legumbres son y serán un cultivo imprescindible en la mitigación y adaptación de la agricultura española al cambio climático”. UPA incide en que “la sequía y el calor extremo han vuelto a marcar el verano, en lo meteorológico y en lo agronómico; son factores climatológicos que, según todos los expertos, irán a más en los próximos años y a los que los agricultores deberán adaptarse para seguir produciendo alimentos”. Añade que, “teniendo en cuenta las condiciones ambientales, es conveniente favorecer la introducción de este tipo de cultivos en la rotación anual, tanto por el efecto beneficioso que ofrecen al suelo como por el óptimo aprovechamiento de insumos que llevan a cabo”.
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Nace el Plan Internacional de la Gastronomía Española para “dar continuidad a la revolución culinaria que situó a España en la vanguardia mundial”
El Plan Internacional de la Gastronomía Española ha sido presentado en la sede del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Es el resultado de la aportación de más de ciento veinte profesionales del sector. Pretende “dar continuidad a la revolución culinaria que situó a España en la vanguardia mundial”.
Este plan se articula en torno a cuatro grandes bloques:
– Uno de ellos hace referencia a “fortalecer el talento a través de la formación y el conocimiento”. Parte de la idea de que “la gastronomía es una disciplina académica”. Por ello, impulsa “la creación de una red internacional de profesionales que actúen como prescriptores de la gastronomía española en el exterior”.
– Otro bloque se centra en “transformar el prestigio alcanzado por la gastronomía española en mayor presencia, consumo y oportunidades comerciales”. El reto es “garantizar que los proyectos creativos sean también sostenibles y empresarialmente viables, apoyando modelos de negocio con potencial real de internacionalización”.
– El tercer bloque aborda “el papel clave de la gastronomía en el turismo, con la idea de que los millones de visitantes que recibe España son también embajadores de su gastronomía y de su sector agroalimentario”. Pretende “integrar la experiencia culinaria a lo largo de toda la visita del viajero”.
– Por último, el cuarto bloque tiene como objetivo “crear una marca país gastronómica, capaz de proyectar al mundo una identidad propia, diversa y cohesionada”. Se basa en la idea de que “España es un país diverso en lo territorial, cultural y gastronómico, por lo que hay que ser capaces de tener un discurso común sin perder esa diversidad”.
El ministro Luis Planas señala que “tenemos una cocina con identidad propia, que respeta la tradición e impulsa la creatividad y el talento; ese reconocimiento debe transformarse en un liderazgo sostenido en el tiempo”.
Y añade: “El plan responde a la necesidad de consolidar el papel de la gastronomía como uno de los grandes activos estratégicos del país, en línea con la Estrategia Nacional de Alimentación, presentada hace un año; si estamos orgullosos de ser una potencia agroalimentaria, nuestra gastronomía es sin duda un activo estratégico de España”.
La ejecución del Plan Internacional de la Gastronomía Española se concretará en “programas anuales de actuación, con objetivos medibles y orientados a resultados; por eso, dentro de unas semanas tendrá lugar la presentación de las medidas correspondientes a 2026”.
Se trata de una iniciativa liderada por el Ministerio de Agricultura, que cuenta con el apoyo de ICEX España Exportación e Inversiones y de Turespaña.













