UPA ha presentado el Anuario de la Agricultura y la Ganadería Familiar 2022, que edita la Fundación de Estudios Rurales. El evento ha tenido lugar en la sede del Consejo Económico y Social, en Madrid. Esta publicación se presenta como obra que “acoge voces de expertos, datos y cifras prospectivas así como artículos de análisis de la agricultura y ganadería familiar”. En el transcurso de esta presentación se han realizado algunas reflexiones, como las siguientes:
– “El cambio climático está provocando que desde hace años no tengamos una producción de alimentos global estable”.
– “La agricultura familiar es a un país lo que la clase media a la democracia”.
– “No hay que incorporar a las mujeres; ellas ya están incorporadas. ¿Cómo no van a estarlo? Lo que hay que hacer es visibilizar el trabajo que ya hacen”.
Lorenzo Ramos, secretario general de UPA, ha destacado “el papel de la agricultura familiar para garantizar el suministro de alimentos, a pesar de las dificultades, como las que causan los que están especulando con el precio de los insumos en el campo”. Fernando Miranda, secretario general de Agricultura y Alimentación (del Ministerio), ha señalado que “nos encontramos en un momento clave para el sector agroalimentario, con una cifra récord de producción agraria de 56.400 millones de euros en 2021 y un dinamismo exportador que ha ido creciendo en los últimos años hasta alcanzar un valor de 62.102 millones de euros en el año móvil hasta abril de 2022”.
Otras noticias
Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.











