El VII Foro Nacional de Desarrollo Rural ha concluido, y lo ha hecho manifestando la preocupación de los participantes respecto a la falta de formación en el colectivo de agricultores y ganaderos. Además, ante un escenario tan cambiante en el mundo, con una evolución que se produce a gran velocidad.
El panorama de futuro es de reducción de las ayudas, por lo que las rentas deberán proceder de la productividad. Ser más competitivos dependerá en el agro de la innovación, y para que se dé ésta entra en juego la formación.
Son reflexiones realizadas en este Foro Nacional celebrado en marco de FIMA 2020, en Zaragoza. Se habla de formación técnica, que debe estar completada por la formación tecnológica, pero siempre sin abandonar la componente humana.
Se ha hablado de cooperación de todos los agentes que forman el sector agroalimentario. Los sistemas de conocimiento e innovación agrarios (dados en llamar AKIS) han sido protagonistas de un Foro de Desarrollo Rural en el que se ha hablado de estudios universitarios, Formación Profesional y formación continua.
El asesoramiento también ha centrado muchos discursos, el cual debe ser independiente, profesional y generador de confianza, debiendo estar el agricultor y ganadero en el centro, los cuales también se deben implicar.
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El proyecto LAIKcA, liderado por el CITA de Aragón, ha estudiado cómo conocer mejor las necesidades hídricas de los cultivos y planificar el regadío
El CITA de Aragón ha liderado el proyecto LAIKcA, cuyo objetivo ha sido “mejorar la estimación de las necesidades hídricas de los cultivos y la planificación del regadío en grandes extensiones de cultivo, y todo ello en un contexto de cambio climático”. Se han obtenido “los primeros resultados y se ha desarrollado una metodología orientada a la citada mejora”. La investigación se ha desarrollado en dos grandes zonas regables del valle medio del Ebro: el sistema del Canal de Monegros y el Fielato de Zaidín, que suman cincuenta y tres comunidades de regantes. El CITA de Aragón incide en que “la evolución del clima, la introducción de nuevas variedades, los cambios en las fechas de siembra y recolección, y la transformación de los modelos productivos hacen necesario revisar los parámetros de riego para adaptarlos a la situación agroclimática y de mercado actual”.












