La Plataforma de Cereales de Lupiñén (Huesca) ha sido la protagonista de la primera transmisión en directo de las Jornadas Virtuales de Transferencia en Cereales de Invierno 2020. Esta transmisión ha tenido lugar este jueves 21 de mayo al mediodía, a través de Facebook Live.
Han participado David Urtasun, de Syngenta; Valentín López, de RAGT; y Miguel Gutiérrez, del Centro de Transferencia Agroalimentaria de Aragón. Se trata de un evento de la Red Aragonesa de Cultivos Extensivos y Leguminosas (Red Arax). En esta mesa redonda ha colaborado la Cooperativa San Ginés, de Lupiñén.
David Urtasun indica que las empresas quieren realizar ensayos en Aragón porque este territorio es granero de España. Señala que los ensayos son importantes para afinar el producto que se debe ofrecer a los agricultores.
Syngenta está trabajando en el desarrollo de cebadas híbridas para que estén mejor adaptadas a zonas semifrescales.
De cara al futuro de los cereales de invierno, David Urtasun cita como desafíos: Ser más eficientes en el uso del agua, conseguir más producción con menos cantidad de semilla (por medio de una gran capacidad de ahijamiento), resistencia a enfermedades, aumentar la competencia del cultivo contra las malas hierbas, y adaptarse al cambio climático y a las nuevas plagas.
Valentín López apunta que el problema del cereal de invierno es que necesita una adaptación local, en el sentido de que lo que sirve en Huesca quizás no sirva en Zamora o en Francia.
Habla de las plataformas de ensayo como los grandes campos de batalla, en los que las condiciones reales ponen a cada proyecto de semilla en su sitio, determinando cuál se puede convertir en variedad comercial.
Valentín López recomienda a los agricultores que digan qué problemas tienen en sus campos (plagas, enfermedades,…) para centrar las investigaciones en esos problemas.
Miguel Gutiérrez ha incidido en una de las peculiaridades de Aragón, que es un territorio que aglutina todas las condiciones agroclimáticas que se dan en el resto de España. Dice que es quizás la mayor complicación que se da al trabajar en investigación agrícola.
Ha hecho referencia a la mejora genética, para a través de ella conseguir un mayor rendimiento por hectárea de cultivo y una mayor resistencia a las enfermedades.
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X FNDR: “La agricultura debe aprovechar la revolución tecnológica que está viviendo pero precisará de profesionales formados y con capacidades”
“La tecnología, en forma de inteligencia artificial y robótica, se presenta como una herramienta y una oportunidad para el agro y el medio rural; no obstante, va a precisar de profesionales formados y con capacidades”. De ello se habló en el X Foro Nacional de Desarrollo Rural, celebrado en Zaragoza hace algunas semanas, en el marco de la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA).
La cuarta mesa técnica llevó por título “Agenda tecnológica, nuevos técnicos y nuevas tecnologías en el medio rural”. Fue coordinada por Javier García Ramos, catedrático de la Escuela Politécnica Superior de Huesca. Participaron Gonzalo Martín, Chief Product & Strategy Officer de Hispatec Agrointeligencia; Fernando Cuervo, director general de KUHN Ibérica; y Constantino Valero, catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid.
La carta de presentación del X Foro Nacional de Desarrollo Rural apuntaba que “los nuevos técnicos están llamados a acompañar a quienes tomen las riendas de una explotación agraria”, y citaba la innovación, mecanización avanzada y digitalización como “los pilares de una agricultura más eficiente y sostenible, capaz de responder a los retos del presente sin comprometer las necesidades del futuro”.
En cuanto a la inteligencia artificial, Constantino Valero reconoció “la existencia de una burbuja, generada por parte del consumidor y del mundo académico, con muy numerosos eventos vinculados a esta tecnología”.
Gonzalo Martín incidió en eso, en que “se está magnificando todo lo relacionado con la inteligencia artificial” y en que “será una tecnología más: primero se ha de asentar y, luego, ya se verá qué valor añadido aporta”. Añadió que “sí es cierto que la generativa sí podrá tener recorrido en el sector agrario”.
Respecto a los datos, apuntó que “las máquinas pueden tomarlos de forma masiva; el nivel siguiente será el de su interpretación, para lo que es preciso que entre en juego la formación”. Indicó que “el ser humano siempre vencerá a la inteligencia artificial pero, para que ello ocurra, debe haber un soporte de información suficiente y una interpretación oportuna; por tanto, es necesario tener capacidades profesionales”.
Fernando Cuervo se detuvo en el campo de la robótica. A él le gusta hablar más de máquinas inteligentes que de robots. Dijo que “no podemos caer en decir que la robótica sustituirá a la mano de obra; sí pasará eso en casos de baja cualificación pero se precisará de un elevado grado de automatización y se necesitará personal muy especializado”.
Concluyó que “la tecnología ha de permitir afrontar la complejidad creciente de las explotaciones agrarias, a las que se exige más productividad y rendimiento, y ello de forma eficiente y sostenible”. Añadió que “todo lo tecnológico debe servir para que el trabajo del agricultor y del ganadero sea más sencillo”.
En esta mesa técnica de debate sobre “Agenda tecnológica, nuevos técnicos y nuevas tecnologías en el medio rural” se emplazó a la próxima edición de la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA), la de 2028, para ver qué ofrecen las empresas en inteligencia artificial y robótica.
Como conclusión y atendiendo a la reflexión realizada por Jesús Betrán, decano del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Aragón, Navarra y País Vasco, “la agricultura vive una gran revolución tecnológica que puede mejorar la capacidad productiva y facilitar la vida en el medio rural; sin embargo, está creando importantes demandas formativas y de capacidades en los profesionales”.










