El VII Foro Nacional de Desarrollo Rural, celebrado en el marco de la pasada FIMA 2020, abordó en su segundo bloque temático la formación de los profesionales del sector agroalimentario. Se incidió en la importancia de la observación del mercado alimentario, la cooperación dentro del propio sector y entre actores, y la capacidad de adaptación al tan cambiante entorno actual.
José Antonio Domínguez, gerente comercial de Negocio Agroalimentario de Ibercaja, reflexionó sobre la nueva época en la que se ha entrado (y sin que se hubieran producido las últimas novedades nacionales y mundiales en torno al coronavirus).
Esta nueva época está marcada por numerosos cambios pero sobre todo por la velocidad con la que se producen. Un ejemplo es la evolución tecnológica, que es vertiginosa; en cambio la adaptación humana es lenta.
Jaume Sió, del Gobierno de Cataluña, abundó precisamente en la figura de las personas, dado que es el activo más importante de cualquier empresa. Insiste en la formación de los recursos humanos.
Y lamenta que la mayor parte de los futuros empresarios agrarios en Cataluña sólo tiene la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), y que las explotaciones agrarias (que deben dimensionarse para ser viables) no encuentran personal cualificado.
Coincide Marta Rivas, directora del Centro Público Integrado de Formación Profesional de Movera (Zaragoza), en su preocupación por la falta de capacitación técnica en el ámbito agrario, y valora que en estos centros de formación profesional se fomenten las enseñanzas prácticas en empresas.
Ese contacto con las empresas es defendido también por Alba García, gerente del Cluster Nacional de Ganado Porcino (I+Porc). Dice que este colectivo apuesta por la formación profesional dual, adecuando las enseñanzas a la realidad de las empresas.
Añade que el mensaje del sector porcino es claro: “Hay que profesionalizarse al máximo, y eso se consigue con la transferencia de conocimiento”.
Ese aspecto práctico de la formación también fue apuntado por Cecilia Gutiérrez, representante de la Universidad Tecnológica de Chile. Y señalaba que “la tecnología que se va incorporando al campo ha provocado que muchos jóvenes estén volviendo a la agricultura”.
Otras noticias
ASAJA Aragón alerta de “una posible catástrofe productiva en cereales, que sería la puntilla para muchas explotaciones agrícolas de este territorio”
ASAJA Aragón alerta sobre “la situación crítica que atraviesan los cultivos de cereal y proteaginosas de buena parte de los secanos aragoneses, especialmente del centro de Aragón (sur de las provincias de Huesca y de Zaragoza, y norte de la de Teruel); allí la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas están poniendo en serio riesgo la campaña agrícola de este año”.
Explica que “las citadas zonas precisan, de manera urgente, de lluvias generalizadas y de una bajada de temperaturas en los próximos días; sin embargo, la previsión del tiempo habla de precisamente todo lo contrario, lo que podría abocar a numerosas parcelas a producciones mínimas e, incluso, nulas”.
ASAJA Aragón destaca, además, “la paradoja que vive el campo este año, ya que, tras un invierno lluvioso, muchos agricultores realizaron inversiones mayores en fertilizantes, herbicidas y fungicidas, confiando en una campaña normal o positiva; si finalmente no se logra cosechar, las pérdidas económicas serán todavía más graves”.
Por todo ello, si la situación se mantiene, ASAJA solicitará al Gobierno de Aragón y al de España “medidas de apoyo para los agricultores afectados”. Y concluye: “De confirmarse esta catástrofe productiva, estaríamos ante la puntilla para muchas explotaciones cerealistas aragonesas”.












