La Comunidad de Regantes número V de Bardenas ha celebrado en Ejea de los Caballeros (Zaragoza) una jornada técnica sobre modernización de regadíos. Trabaja en el proyecto de modernizar seis mil hectáreas, para lo que se cuenta con ayudas públicas del sesenta por ciento (treinta y dos millones de euros) procedentes de los fondos europeos Next Generation.
El ingeniero agrónomo e investigador de la Estación Experimental de Aula Dei-CSIC, José Cavero, señala que “con el riego presurizado el agricultor puede controlar el cultivo; con el sistema de riego por gravedad, es el cultivo el que controla al agricultor”. Con esta frase resume los beneficios de la modernización del regadío.
El también ingeniero agrónomo e investigador en regadíos, perteneciente a la Estación Experimental Aula Dei-CSIC, Enrique Playán, explica que, según un estudio realizado hace casi dos décadas, la eficiencia del riego a manta en Bardenas es de una media del cincuenta por ciento, por lo que, ante la posible escasez de agua, modernizar es algo “que no tiene vuelta atrás”.
La ingeniera agrónoma e investigadora de Aula Dei-CSIC, Nery Zapata, añade que, por su experiencia, se puede modernizar el riego por gravedad renovando las acequias pero supone una importante inversión y el beneficio obtenido es menor que el que aporta la modernización en riego presurizado (por goteo o aspersión).
José Cavero explica los cambios que se producen en los cultivos con el riego controlado:
– El cultivo que más se beneficia es el maíz, en el que se incrementan los rendimientos de forma considerable, se estabilizan las producciones y se ahorra fertilizante.
– En cereales de invierno, las ventajas de la modernización son las normales: eficiencia del riego y ahorro en abono.
– Y en alfalfa es donde las diferencias entre el riego por gravedad y el presurizado son menores, aunque aplicando el riego controlado se puede asegurar la nascencia de la planta y ahorrar en semilla.
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Un brioche con un toque picante, nueva versión del paquito o bocadillo de cordero
Se presenta una nueva versión del paquito o bocadillo de cordero: es el brioche con un toque picante. Esta elaboración la incorpora a su carta el Grupo Saona, con más de setenta locales repartidos por la geografía española. Se trata de una propuesta realizada en el marco de la campaña de INTEROVIC que lleva por lema “Celebra lo cotidiano con cordero”.
La receta de este brioche es la siguiente:
“La base del relleno parte de una cocción a baja temperatura de distintas partes del cordero —carrillón o cuello, y pierna—, seleccionadas cuidadosamente para lograr textura y profundidad de sabor.
A partir de los jugos de la propia cocción se elabora una demi-glace con un toque de Oporto, que se une a la carne de cordero.
Con el cordero ya definido, se opta por un brioche tierno ligeramente dulce, pensado para equilibrar la intensidad del relleno.
Se le aporta un toque cremoso con una mayonesa con punto picante, elaborada con sriracha, shichimi togarashi y aceite de sésamo, que aporta profundidad, frescor y un sutil matiz asiático.
El contraste crujiente se consigue con un crumble de galletas saladas, mientras que el remate final lo añade un elemento aromático y refrescante: una juliana de hierbabuena fresca y aromática”.













