Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

miércoles, 9 de septiembre de 2026

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“Mantener ecosistemas sanos” es el tema que abordarán las jornadas de conservación de suelos de Huesca

El Instituto de Estudios Altoaragoneses (IEA) convoca la XII Jornada sobre Conservación y Rehabilitación de Suelos. Tendrá lugar en Huesca (en el salón de actos del IEA) el 30 de marzo de 2022. Será en horario de tarde con entrada libre y gratuita hasta completar el aforo. La edición de este año está dedicada a las estrategias desarrolladas para mantener ecosistemas sanos. Intervendrán María Alonso, ingeniera agrónoma e investigadora posdoctoral del CSIC en la Estación Experimental de Aula Dei, en Zaragoza; y Leire Escolar Martínez de Lagrán, geóloga y técnica de IHOBE (Sociedad Pública de Gestión Ambiental del Departamento de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente del Gobierno Vasco).

María Alonso hablará a las 17:00 horas sobre “qué estrategias permiten minimizar las pérdidas de nitrógeno (sea a través de su emisión a la atmósfera, en forma de óxidos de nitrógeno, o su lavado a freáticos en forma de nitratos) e incrementar el secuestro de carbono en suelos agrícolas, combinando así rentabilidad económica y sostenibilidad ambiental (ecoesquema de la PAC)”. Se expondrán diversos casos de estudio centrados en sistemas agrícolas de secano y regadío del valle del Ebro.

Leire Escolar Martínez de Lagrán expondrá a las 18:30 horas “el proceso seguido en el monte Argalario de Baracaldo, donde se construyó una celda de seguridad en la que albergar los suelos contaminados por lindano a la vez que se recuperó un antiguo vertedero de residuos sólidos urbanos; este proyecto ha conseguido sanear y recuperar más de cuatrocientas hectáreas de suelo y, a día de hoy, pasados veinte años de su realización, sigue siendo un referente de recuperación ambiental”.

Estas jornadas se vienen celebrando desde 2011 bajo la coordinación de David Badía, profesor del área de edafología y química agrícola de la Escuela Politécnica Superior de Huesca y asesor del IEA. Se cuenta con la colaboración de otras entidades como la Sociedad Española de la Ciencia del Suelo, el Instituto Universitario de Investigación en Ciencias Medioambientales de Aragón (de la Universidad de Zaragoza) y la Escuela Politécnica Superior de Huesca.

8 de febrero de 2022

Otras noticias

La agricultura, sin la que no habría sido posible la llegada de la civilización, celebra este miércoles, 9 de septiembre, su Día Mundial

ALBERTO CEBRIÁN

El ser humano habita en sociedad, y se considera que vive de forma civilizada. Al menos, eso es lo que se dice. Ello es posible gracias a que en tiempos remotos se produjo el nacimiento de la agricultura y la ganadería. Sin estas actividades, la civilización no habría sido posible. Es una reflexión que se puede realizar en el marco del Día Mundial de la Agricultura, que se conmemora todos los 9 de septiembre.

Esta efemérides pretende “rendir homenaje a quienes trabajan la tierra y producen alimentos”. Se lanza el mensaje de que “la agricultura es la base de la alimentación y de la economía global”.

En este 2026 la conmemoración coincide con el Año Internacional de la Mujer Agricultora. El objetivo de éste último es “poner de relieve el papel esencial que desempeñan las féminas en los sistemas agroalimentarios —desde la producción hasta el comercio—, a pesar de que a menudo no se les reconoce”.

Día Mundial de la Agricultura y Año Internacional de la Mujer Agricultora se conmemoran por iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

AGRICULTURA, CLAVE DE BÓVEDA DE LA CIVILIZACIÓN

El ensayo El bazar infinito, obra de quien suscribe, explica cómo surgió la agricultura y la ganadería en el mundo, un fenómeno que supuso, tal y como ha quedado dicho, el nacimiento de las distintas civilizaciones: Mesopotamia, Egipto, China, la India, los Andes y Centroamérica.

Lo que cuento en El bazar infinito es lo siguiente:

“Tras el origen de la Tierra y el nacimiento de la vida, y una vez que había aparecido el ser humano, éste vivió un proceso determinante para su evolución. Ocurrió hace unos diez mil años, todavía en la prehistoria, y consistió en el surgimiento de la agricultura y ganadería; ello supuso que los humanos dejasen de ser trogloditas.

Los moradores de las cavernas habían sido nómadas hasta ese momento, organizados en grupos pequeños. Todos sus integrantes tenían el objetivo común de sobrevivir. Obtenían alimentos gracias a la recolección de raíces, plantas y frutos, así como a través de la caza de pequeños animales silvestres (reptiles, roedores,…). Fueron aprendiendo paulatinamente a capturar piezas más grandes y también a pescar.

La observación del comportamiento de la naturaleza trajo consigo un cambio importante en el modo de vida. El ser humano fue domesticando las plantas y los animales, lo que provocó que los asentamientos de población pasaran a ser estables, formando pequeñas aldeas.

Todo parece indicar que la aparición de la agricultura y ganadería se produjo de forma paralela e independiente en distintos puntos del mundo, como Mesopotamia, Egipto, China, la India, los Andes y Centroamérica. Las aldeas crecieron en tamaño y en nivel de organización, dando lugar a las primeras ciudades.

La evolución no se detuvo y esas sociedades llegaron a alcanzar un grado de sofisticación muy elevado, sobre todo en el primer milenio antes de Cristo y en concreto con el apogeo de la Grecia clásica.

A finales de la prehistoria y en las primeras civilizaciones, el comercio estuvo fundamentado en el trueque de productos y servicios. Sin embargo, se fue haciendo más complejo conforme crecieron los excedentes de materias primas y manufacturas. Se inventó el dinero, comenzó a usarse la escritura y entró en juego el transporte marítimo.

Como grandes expertos en esta materia —comercio y navegación— encontramos a los fenicios, con los que se alcanzó el primer fenómeno de globalización; fue en el mar Mediterráneo”.

Y, claro está, la historia continuó, con la llegada de la antigua Roma, la Ruta de la Seda, Venecia, el dominio aragonés del Mediterráneo, el descubrimiento de América y la gran ruta comercial que unió Asia, América y Europa, en manos del Imperio español. Nada de todo ello habría ocurrido sin la llegada de la agricultura, verdadero fenómeno disruptivo que se conmemora este miércoles, 9 de septiembre.

8 de septiembre de 2026 |
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